Perguntam-me não raras vezes:
- "Qual o livro de José Saramago que mais gostaste de ler?"
A resposta que pode ser dada a cada momento:
- "Impossível de dizer... não sei responder, não seria justo para com outros (livros) não nomeados. Mas uma coisa sempre soube. Uma obra de Saramago, enquanto "pseudo ser vivo" ou com "gente dentro" tem que me raptar, prender-me, não me deixar sair de dentro das suas páginas. Fazer de mim um refém, e só me libertar no final da leitura... mesmo ao chegar à última página. Aí, o "Eu" leitor que se mantém refém, liberta-se da "gente que a obra transporta dentro" e segue o seu caminho.
Mas segue um caminho que se faz caminhando, conjuntamente com mais uma família"

Rui Santos

sexta-feira, 18 de setembro de 2015

"Alabardas, la novela inconclusa de José Saramago" de Antonio Arenas Berrío (Revista Cronopio)

Este artigo foi publicado na página do Facebook da Fundação José Saramago

Pode ser consultado, aqui
em https://www.facebook.com/fjsaramago?fref=nf

Artigo original, aqui
em http://www.revistacronopio.com/?p=16373




"Es posible, quién sabe, que quizá pueda escribir otro libro" - Saramago


Para mi madre Irene
José Saramago como novelista no necesita presentación alguna, él es, en el sentir de algunos críticos, un genio de la literatura del siglo XX, donde la conciencia estética y la ética son el centro de su arte. Saramago siempre juzgó mal la indolencia y la apatía moral de la gente. Por eso dijo: «Me he dado cuenta, en los últimos años, que estoy buscando una formulación ética: quiero expresar, a través de mis libros, un sentimiento ético de la existencia y quiero expresarlo literariamente». Entre todas las obras de Saramago, son respetables sobre todo: El año de la muerte de Ricardo Reis, El evangelio según Jesucristo, Ensayo sobre la ceguera, Todos los nombres, La caverna, Ensayo sobre la lucidez, Las intermitencias de la muerte, Caín, El viaje del elefante, Manual de caligrafía y pintura, y su última novela inconclusa, Alabardas. Ahora bien, quien quiera formarse una opinión realmente especializada deberá estudiar su obra. En la conciencia del escritor existe la experiencia ética que es el ejemplo de toda experiencia humana. Para Saramago, la novela es un ejercicio intelectual y un vehículo para reflexionar y pensar. Saramago, al igual que el filósofo Spinoza, buscó una formulación de una ética y trató de expresar a través de sus novelas el sentimiento profundo de la existencia e igualmente pretendió edificar sobre la banalidad del mal y denunciar sobre todo la irracionalidad y la deshumanización que azotan el mundo y nublan nuestro destino.
En el ensayo sobre la Ceguera describe con plasticidad el asunto de la irracionalidad y en El ensayo sobre la Lucidez, muestra los extravíos de la democracia. No obstante, Saramago expresó alguna vez que escribía porque tenía ideas y las ideas le aparecían cuando le eran necesarias e indispensables para expresar ciertos puntos críticos sobre la vida y los sentimientos de los seres humanos. Meses antes de su muerte le surgió una idea que le permitió reflexionar sobre la guerra y la violencia que se ejerce sobre las personas y las sociedades. «Una antigua preocupación (por qué nunca se ha producido una huelga en una fábrica de armas) ha dado paso a una idea complementaria que, precisamente, permitirá el tratamiento novelado del asunto». Una idea sobre la industria de las armas y de la responsabilidad de los individuos frente a la violencia y la destrucción. La literatura sirve para deliberar, ella registra un trozo de la vida que se manifiesta a sí misma, la literatura se utiliza para tener pensamientos diversos.

En la novela Alabardas, una novela incompleta, se señala el conflicto ético de Artur Paz Semedo, que no es más que un burócrata débil, admirador de las armas bélicas y adulador de su jefe, que sufre un gran delirio por las películas de guerra. Felícia (Berta) es una nueva imagen femenina de la paz. Ella lo incita a que investigue sobre el sabotaje de una bomba durante la guerra civil española. Artur investigará sobre los oscuros enredos de una época trémula, pero además, lo hará con miedo, acatamiento y obcecación. La falta de responsabilidad ética, frente a la actuación de la compañía en la guerra y la venta de armas sería su peso y su mordedura de consciencia.
Porque «la pesquisa a fondo se centraría en las relaciones que producciones Belona S.A, había mantenido en las guerras acontecidas en la década de los treinta del pasado siglo». Guerras inútiles y apoyadas por los fascistas. La novela Alabardas, que inicialmente se llamó Belona, es una narración que recuerda la guerra de los años treinta. Luego la novela se llamó Belona S.A, que nos da la idea de una compañía o fábrica de armas, mas pronto se volvió a cambiar de titulo por Productos Belona S.A, que proporcionaba la idea de una fábrica de productos agrícolas y aparatos sofisticados de guerra. El último cambio finalmente bueno, fue Alabardas, Alabardas, espingardas, espingardadas que proporciona el sentido de lanzas y armas de fuego, sacado de la tragicomedia de Vicente Gil. «Exortaçao da guerra».
La apuesta de Saramago, era construir una historia humana creíble, donde a través de dos personajes antagónicos, Felícia y Artur Paz Semedo, se recapacitara y se planteara un compromiso moral sobre la guerra y el negocio lucrativo de las armas en el mundo. Obreros, sabotaje, fusilamientos, son los elementos claves de esta novela imperfecta y de solo tres capítulos. Saramago, se plantea la idea de si es improbable pensar si los artefactos bélicos puedan ser objeto de sabotaje en una fábrica de armas. ¿Es posible una huelga en una fábrica de armas y por qué no se sabe nada de esto? En la novela se reflexiona sobre el disparate y la deshumanización de los individuos, puesto que su personaje, Artur, señala que: «Desde el principio del mundo había armas y por eso no moría mas gente, morían quienes debían morir, nada más». Adviértase aquí la ironía del asunto y la idoneidad frente a las armas y los muertos. Morían quienes debían morir, lo demás no importa, lo fundamental es el negocio de las armas, no interesan los muertos sino las ganancias que estas armas producen.
También, aparece en la ficción una bella perla sobre la bomba nuclear, veamos: «Una bomba nuclear por lo menos tiene la ventaja de abreviar un conflicto que de otra manera se podría arrastrar indefinidamente, como sucedió antiguamente, en la guerra de los treinta años y en la otra de los cien, cuando ya nadie esperaba que alguna vez pudiera instaurarse la paz». Semejante exabrupto no cabe sino en la mentalidad de los comerciantes de armas, la irracionalidad llega a tal punto que la bomba nuclear solo sirve para abreviar el conflicto, no cuenta el desastre, la destrucción, ni la pérdida de vidas humanas. Lo inadmisible llega a su punto más alto, que la ética personal se pierde y el mundo entra en caos. Saramago creía que no se podía renunciar al pensamiento, a las ideas y a una existencia ética porque: «Si la ética no gobierna la razón, la razón despreciará a la ética». Problema esencial para toda la sociedad y los individuos frente a los grandes conflictos bélicos. No pensar la guerra, no cuestionar a los gobiernos y a los comerciantes de armas, ni discutir la guerra se constituye en la mayor perturbación del ser humano. Toda guerra está sujeta al tiempo y a los intereses de unos pocos y a las descomunales ganancias económicas de los más ricos y poderosos del mundo. Las personas ante la guerra no son más que unos parias, desplazados o exiliados. La guerra puede ser la peor peste de la humanidad. En las guerras quienes pierden son los niños, las niñas, las mujeres y los ancianos. La ficción última Alabardas de Saramago, es una evasiva, una destreza literaria para meditar sobre las armas y el negocio lucrativo de los aparatos bélicos.
La guerra se cristaliza en una complicada situación que supone cierta complejidad para las personas, porque la desorientación y la violencia se trenzan hasta el punto de resultar insuperables. Violencia, destrucción, muerte, es lo que queda después de una guerra. 

Leer hoy esta ficción, Alabardas, alabardas, espingardas, espingardas, no es más que un pliegue en la existencia humana. Es una búsqueda de un sosiego imposible o inalcanzable en esta sociedad inicua y desigual. Para aquellos que nos hablen de guerras o de armas, hay que decirles que se mantienen en el fracaso ético de la humanidad, ya que la paz podría ser un camino posible para romper la esfera de la violencia.Al leer la novela la encontramos inconclusa, y el lector solo encontrará tres capítulos terminados donde los personajes están bien definidos, sobre todo Artur y Felícia, el consejero (ingeniero) su padre, la secretaria, Sesinando, Arsénico, son un agregado a la trama de la novela. El primer capítulo describe a los dos personajes y sus caracteres, las tonterías bélicas de Artur, su pasión por las películas de guerra, el servilismo, su idiotez, y las insistencias de Felícia, para que investigue en «las profundidades del archivo» de la fábrica.La petición de Felicia a su marido es clara : «Que investigues en los archivos de la empresa si en los años treinta y seis y el treinta y nueve fueron vendidas armas a los fascistas por producciones Belona S.A». El segundo capítulo de la novela trata sobre el servilismo y el estudio a profundidad que se realizará en los archivos y el interés especial por los años treinta. El tercer capítulo, es la fábrica, el edificio y su especial descripción y el solemne momento de la autorización para la investigación…






domingo, 13 de setembro de 2015

Blog/Livro O Caderno 2 - Post sobre "Eduardo Galeano" (24 de Abril de 2009)

Fotografia de Eduardo Galeano
Escritor uruguaio que faleceu com 74 anos

Aqui pequena menção sobre o escritos via El País http://cultura.elpais.com/cultura/2015/04/13/actualidad/1428928171_482353.html

Pode ser consultado e lido, aqui 
em http://caderno.josesaramago.org/37490.html


"Eduardo Galeano"
"Grande alvoroço nas redacções dos jornais, rádios e televisões de todo o mundo. Chávez aproxima-se de Obama com um livro na mão, é evidente que qualquer pessoa de bom senso achará que a ocasião para pedir um autógrafo ao presidente dos Estados Unidos é muito mal escolhida, ali, em plena reunião da cimeira, mas, afinal, não, trata-se antes de uma delicada oferta de chefe de Estado a chefe de Estado, nada menos que As veias abertas da América Latina de Eduardo Galeano. Claro que o gesto leva água no bico. Chávez terá pensado: “Este Obama não sabe nada de nós, quase que ainda não tinha nascido, Galeano lhe ensinará”. Esperemos que assim seja. O mais interessante, porém, além de se terem esgotado As veias na Amazon, as quais passaram num instante de um modestíssimo lugar na tabela de vendas à glória comercial do “best-seller”, de cinquenta e tal mil a segundo na classificação, foi o rápido e parecia que concertado aparecimento de comentários negativos, sobretudo na imprensa, tratando de desqualificar, embora num caso ou noutro com certos matizes benevolentes, o livro de Eduardo Galeano, insistindo em que a obra, além de se exceder em análises mal fundamentadas e em marcados preconceitos ideológicos, estava desactualizada em relação à realidade presente. Ora, As veias abertas da América Latina foi publicada em 1971, há quase quarenta anos, portanto, a não ser que o seu autor fosse uma espécie de Nostradamus, só com um hercúleo esforço imaginativo seria capaz de adiantar a realidade de 2009, tão diferente já dos anos imediatamente anteriores. A denúncia dos apressados comentadores, além de mal intencionada, é bastante ridícula, tanto como o seria a acusação de que a História verdadeira da conquista da Nova Espanha, por exemplo, escrita no século XVII por Bernal Díaz del Castillo, abunda, também ela, em análises mal fundamentadas e em marcadíssimos preconceitos ideológicos. A verdade é que quem pretender ser informado sobre o que se passou na América, naquela América, desde o século XV, só ganhará em ler o livro de Eduardo Galeano. O mal daqueles e outros comentadores que enxameiam por aí é saberem pouco de História. Agora só nos falta ver como aproveitará Barack Obama da leitura de As veias abertas. Bom aluno parece ser." (24 de Abril de 2009)




Recordar a edição da revista Blimunda de Setembro passado - #28 (09/2014)

Capa da edição #28

Enquanto o mês corre e não chega a próxima edição, recordamos para consulta e descarregar gratuitamente, aqui
em http://blimunda.josesaramago.org/2014/09/18/blimunda-28-setembro-de-2014/

«A história acabou, não haverá nada mais que contar», escreveu Saramago na última linha de Caim. Em 2009, quando terminou o último romance que viu publicado, o escritor abriu um documento no seu computador e anotou: «Afinal, talvez ainda vá escrever outro livro.»

O livro que Saramago estava a escrever quando, em junho de 2010, deixou de estar – como definia a morte – tem como título Alabardas, alabardas, Espingardas, espingardas e agora é, finalmente, dado a conhecer. É sobre a publicação da última história que Saramago quis contar que se centra a Blimunda #28, no seu dossier central. Além de um texto sobre o romance inacabado e de uma entrevista com Luiz Eduardo Soares, antropólogo e especialista em segurança pública que assina o prefácio da edição brasileira de Alabardas, alabardas, a revista traz as palavras de quatro editores envolvidos no processo de publicação do romance.

Também em destaque na edição de setembro da Blimunda o registo fotográfico de João Pina sobre a Operação Condor, aliança forjada entre os regimes militares e ditatoriais de vários países do Cone Sul da América e a CIA, nos anos 70 do século passado. O texto sobre o livro do fotógrafo português é assinado por Sara Figueiredo Costa.

Na secção Cinema, João Monteiro apresenta a segunda parte do seu artigo sobre literatura negra e cinema negro.

Andreia Brites e Sérgio Machado Letria estiveram em Beja, nas Palavras Andarilhas, de onde trouxeram uma deliciosa conversa com a escritora e pedagoga colombiana Yolanda Reyes, que há mais de trinta anos se dedica à mediação e promoção da leitura.

Para fechar a revista, a Saramaguiana recupera o manifesto de José Saramago contra a Guerra no Iraque, apresentado publicamente na Porta do Sol – Madrid, em 2003, diante de centenas de milhares de pessoas que se manifestavam contra mais um episódio de uma história feita de guerra e de barbárie."

quarta-feira, 9 de setembro de 2015

Poemas de José Saramago na revista russa “Inostrannaya Literatura”

Poemas de José Saramago na revista russa “Inostrannaya Literatura”

Link da edição aqui,
em http://magazines.russ.ru/inostran/2015/7/


Informação via página da Fundação José Saramago, aqui
em http://www.josesaramago.org/poemas-de-jose-saramago-na-revista-russa-inostrannaya-literatura/
"Uma das mais prestigiadas revistas literárias russas, Inostrannaya Literatura, publica na sua edição dedicada à literatura portuguesa vários poemas de José Saramago. Em números anteriores, a revista publicou textos de Jorge Luis Borges, Claudio Magris, John Updike, Martin Amis, entre outros."






domingo, 6 de setembro de 2015

Jorge Salgueiro - "Ensaio sobre a Cegueira, um Requiem pela Humanidade"

Breve trecho que pode ser visualizado aqui 

"Oporto National Orchestra and Oporto Opera 
Chorus plays Exultate Jubilate from "Blindness, A Requiem for Humankind" 
conducted by the composer (Jorge Salgueiro)"


Do blog "A Nossa Rádio" de Álvaro Ferreira, um artigo sobra as adaptações musicais da sua obra - Indispensável Leitura

Artigo original pode ser consultado e visualizado, aqui
em http://nossaradio.blogspot.pt/2010/06/jose-saramago-na-musica-portuguesa.html

(Fotografia que acompanha o artigo de Álvaro Pereira no blog mencionado)

Provavelmente o melhor artigo sobre as adaptações musicais dos textos de José Saramago

"Muito antes do compositor italiano Azio Corghi (*), se ter debruçado sobre a produção romanesca e teatral de José Saramago, já a obra poética do autor – que compreende os livros "Os Poemas Possíveis" (Portugália, 1966), "Provavelmente Alegria" (Livros Horizonte, 1970) e "O Ano de 1993" (Futura, 1975) – merecera a atenção de grandes compositores e intérpretes portugueses. Luís Cília, durante o exílio em França, foi o primeiro a musicar e a cantar a poesia de Saramago, na trilogia "La Poésie Portugaise de Nos Jours et de Toujours" (1967, 1969 e 1971), portanto, cerca de três décadas antes da atribuição do Prémio Nobel da Literatura. Seguiu-se Manuel Freire, com os poemas "Fala do Velho do Restelo ao Astronauta" (1971), "Ouvindo Beethoven" (1973) e "Dia Não" (1978), que viriam a ser regravados com novos arranjos, em 1999, no álbum "As Canções Possíveis". Com os outros nove poemas que completam o alinhamento deste CD, Manuel Freire afirmou-se o mais dedicado intérprete da poesia de José Saramago, e quiçá o que melhor a cantou.
Embora de forma mais avulsa, também Pedro Barroso, Carlos do Carmo, Mísia, Amélia Muge, Fernando Tordo e Marco Oliveira juntaram os seus nomes à galeria dos que deram voz cantada aos versos do grande escritor.
Aqui fica o rol das versões conhecidas, perfazendo as três dezenas, considerando-se as regravações que alguns poemas tiveram. É muito provável que a lista esteja incompleta e, nessa conformidade, os leitores ficam convidados a indicar as eventuais ausências (contacto: ajferreira74@gmail.com).
A ordem é cronológica e alfabética (no caso de temas pertencentes ao mesmo disco).

1. Contracanto – Luís Cília (in LP "La Poésie Portugaise de Nos Jours et de Toujours", vol. 1, Moshé-Naim, 1967)
2. Dia Não – Luís Cília (in LP "La Poésie Portugaise de Nos Jours et de Toujours", vol. 1, Moshé-Naim, 1967; CD "La Poésie Portugaise de Nos Jours et de Toujours", Moshé-Naim, 1996)
3. Há-de haver – Luís Cília (in LP "La Poésie Portugaise de Nos Jours et de Toujours", vol. 2, Moshé-Naim, 1969; CD "La Poésie Portugaise de Nos Jours et de Toujours", Moshé-Naim, 1996)
4. Não me peçam razões – Luís Cília (in LP "La Poésie Portugaise de Nos Jours et de Toujours", vol. 2, Moshé-Naim, 1969; CD "La Poésie Portugaise de Nos Jours et de Toujours", Moshé-Naim, 1996)
5. Poema à boca fechada – Luís Cília (in LP "La Poésie Portugaise de Nos Jours et de Toujours", vol. 3, Moshé-Naim, 1971)
6. Venham leis – Luís Cília (in LP "La Poésie Portugaise de Nos Jours et de Toujours", vol. 3, Moshé-Naim, 1971; CD "La Poésie Portugaise de Nos Jours et de Toujours", Moshé-Naim, 1996)
7. Fala do Velho do Restelo ao Astronauta – Manuel Freire (in EP "Dulcineia", Zip Zip, 1971; CD "Pedra Filosofal", Strauss, 1993, CNM, 2004)
8. Ouvindo Beethoven – Manuel Freire (in EP "Abaixo D. Quixote", Sassetti, 1973; CD "Pedra Filosofal", Strauss, 1993, CNM, 2004)
9. Dia Não – Manuel Freire (in LP "Devolta", Diapasão/Lamiré, 1978)
10. Nasce Afrodite Amor Nasce o Teu Corpo – Pedro Barroso (in LP "Água Mole em Pedra Dura", Sassetti, 1978; CD "Cartas a Portugal", Strauss, 2000)
11. Aprendamos o Rito – Carlos do Carmo (in LP "Mais do Que Amor é Amar", Philips/Polygram, 1986, reed. Philips/Polygram, 1996)
12. Fado Adivinha – Mísia (in CD "Fado", BMG Ariola, 1993)
13. Nenhuma Estrela Caiu – Mísia (in CD "Garras dos Sentidos", Erato, 1998)
14. Aprendamos o Rito – Carlos do Carmo (in CD "Ao Vivo no CCB: Os Sucessos de 35 Anos de Carreira", EMI-VC, 1999)
15. A Ponte – Manuel Freire (in CD "As Canções Possíveis: Manuel Freire canta José Saramago", Editorial Caminho, 1999, reed. Ovação, 2005)
16. Circo – Manuel Freire (in CD "As Canções Possíveis: Manuel Freire canta José Saramago", Editorial Caminho, 1999, reed. Ovação, 2005)
17. Dia Não – Manuel Freire (in CD "As Canções Possíveis: Manuel Freire canta José Saramago", Editorial Caminho, 1999, reed. Ovação, 2005)
18. Dispostos em Cruz – Manuel Freire (in CD "As Canções Possíveis: Manuel Freire canta José Saramago", Editorial Caminho, 1999, reed. Ovação, 2005)
19. É Tão Fundo o Silêncio – Manuel Freire (in CD "As Canções Possíveis: Manuel Freire canta José Saramago", Editorial Caminho, 1999, reed. Ovação, 2005)
20. Fala do Velho do Restelo ao Astronauta – Manuel Freire (in CD "As Canções Possíveis: Manuel Freire canta José Saramago", Editorial Caminho, 1999, reed. Ovação, 2005)
21. Jogo do Lenço – Manuel Freire (in CD "As Canções Possíveis: Manuel Freire canta José Saramago", Editorial Caminho, 1999, reed. Ovação, 2005)
22. Nem Sempre a Mesma Rima – Manuel Freire (in CD "As Canções Possíveis: Manuel Freire canta José Saramago", Editorial Caminho, 1999, reed. Ovação, 2005)
23. Ouvindo Beethoven – Manuel Freire (in CD "As Canções Possíveis: Manuel Freire canta José Saramago", Editorial Caminho, 1999, reed. Ovação, 2005)
24. Retrato do Poeta Quando Jovem – Manuel Freire (in CD "As Canções Possíveis: Manuel Freire canta José Saramago", Editorial Caminho, 1999, reed. Ovação, 2005)
25. Tenho a Alma Queimada – Manuel Freire (in CD "As Canções Possíveis: Manuel Freire canta José Saramago", Editorial Caminho, 1999, reed. Ovação, 2005)
26. Tenho um Irmão Siamês – Manuel Freire (in CD "As Canções Possíveis: Manuel Freire canta José Saramago", Editorial Caminho, 1999, reed. Ovação, 2005)
27. Se Não Tenho Outra Voz – Amélia Muge (in CD "A Monte", Vachier & Associados, 2002)
28. Fado Adivinha II – Mísia (in CD "Drama Box", Liberdades Poéticas/EMI-VC, 2005)
29. Circo – Fernando Tordo (in CD "Tributo a los Laureados Nobel", Factoría Autor, 2005)
30. Retrato do Poeta Quando Jovem – Marco Oliveira (in CD "Retrato", HM Música, 2008)

A estas versões cantadas, acrescentam-se as gravações de poesia dita/recitada. Além dos espécimes presentes em edições discográficas, como é o caso do poema "Circo", recitado por Vítor de Sousa no CD "No Palco da Poesia" (Ovação, 1995, reed. 2000), há que considerar os registos existentes no arquivo sonoro da RDP, na voz de António Cardoso Pinto, Paulo Rato e outros.
Sem prejuízo da transmissão de excertos de entrevistas de José Saramago, era expectável e desejável que a direcção de programas da Antena 1, nos dias em que Portugal se despediu do seu (primeiro e único, até agora) Nobel da Literatura, deitasse mão aos seus poemas – os cantados e os recitados – e os desse a ouvir, se não na íntegra, numa boa parte. Mas não. Será que Rui Pêgo e os seus adjuntos não tinham conhecimento da existência de tão importante acervo fonográfico? Se não tinham, podiam ter-se dignado perguntar a quem os soubesse informar. Enfim... mais um triste episódio que põe a nu as gritantes deficiências que se vêm verificando no serviço público de radiodifusão.

(*) Azio Corghi compôs as seguintes obras, baseadas em livros/textos de José Saramago: "Blimunda" (1989 - ópera, a partir do romance "Memorial do Convento"); 
"Divara" (1993 - ópera, a partir da peça "In Nomine Dei"); 
"La Morte di Lazzaro" (1995 - cantata dramática); 
"Cruci-Verba" (2001 - para voz recitante e orquestra, a partir do romance "O Evangelho Segundo Jesus Cristo"); 
"De Paz e de Guerra" (2002 - cantata para coro e orquestra); 
"Il Dissoluto Assolto" (2005 - ópera, a partir da peça "Don Giovanni ou o Dissoluto Absolvido").

Em Portugal, Jorge Salgueiro é autor de "Ensaio sobre a Cegueira: um Requiem pela Humanidade" (2004 - ed. Tradisom, 2005), composto para a adaptação dramática do romance "Ensaio sobre a Cegueira", levada à cena pela companhia de teatro "O Bando", em co-produção com o Teatro Nacional de São João (Porto)."

No Le Monde o artigo "José Saramago, la mécanique des mots" por Macha Séry (Via FJS)



O artigo pode ser acessado, via (custo indicado no site do Le Monde) 


"Son patronyme est dû à une bourde de l’employé ­municipal d’Azinhaga, au Portugal, qui ne connaissait son père, José de Sousa, que par son surnom : « Saramago », terme désignant une plante ­sylvestre à quatre pétales dont se nourrissent les miséreux en ­période de disette. Pauvre, l’homme l’était. Il préféra, d’ailleurs, mentir sur la date de naissance de son fils – le 16 novembre, et non le 18 novembre 1922 – pour ne pas avoir à ­s’acquitter de l’amende prévue en cas de non-déclaration d’enfant à l’état civil dans les trois semaines suivant l’accouchement.

Comme ses propres parents, bergers, José de Sousa était un ouvrier agricole louant ses bras à la journée. Aussi José de Sousa ­Saramago, le fils, grandit-il au sein d’une famille de paysans sans terre et analphabètes. Si brillant élève soit-il, il est inconcevable qu’il poursuive en enseignement général, passé l’âge de 12 ans. Il est donc orienté vers l’Ecole industrielle d’Afonso ­Domingues de Lisbonne qui forme en cinq ans serruriers, soudeurs, ajusteurs, tourneurs fraiseurs et mécaniciens.

Les ­archives de la Fondation ­José-Saramago conservent sa carte d’élève. Le garçon y apparaît triste. C’est, il est vrai, un adolescent ­contemplatif et solitaire. Il s’initie à la physique, à la chimie, au dessin ­industriel. Il apprend à usiner des pièces de métal, à démonter et ­remonter des moteurs. Un jour, il s’amuse en classe avec un pointeau et le casse. Le professeur exige qu’il le remplace. Trop cher pour ses parents. « Pendant peut-être deux semaines, après-midi du ­samedi et dimanche inclus, couteau (...)"



Poema "Ouvindo Beethoven" musicado por Manuel Freire - "Os Poemas Possíveis" de 1966

Pode ser visualizado e ouvido, via YouTube, aqui em

"OUVINDO BEETHOVEN"
Venham leis e homens de balanças,
Mandamentos daquém e dalém mundo,
Venham ordens, decretos e vinganças,
Desça o juiz em nós até ao fundo.

Nos cruzamentos todos da cidade,
Brilhe, vermelha, a luz inquisidora,
Risquem no chão os dentes da vaidade
E mandem que os lavemos a vassoura.

A quantas mãos existam, peçam dedos,
Para sujar nas fichas dos arquivos,
Não respeitem mistérios nem segredos,
Que é natural nos homens serem esquivos.

Ponham livros de ponto em toda a parte,
Relógios a marcar a hora exacta,
Não aceitem nem votem noutra arte
Que a prosa de registo, o verso data.

Mas quando nos julgarem bem seguros,
Cercados de bastões e fortalezas,
Hão-de cair em estrondo os altos muros
E chegará o dia das surpresas.

"Os Poemas Possíveis", 1966

quinta-feira, 3 de setembro de 2015

Blimunda Revista Digital - Recordando a leitura da edição #4 de Setembro de 2012

Capa da edição #4 - Setembro de 2012

Agora que entrámos no mês de Setembro, e enquanto a edição #40 não nos chega às mãos, nada como neste entretanto, relembrar as edições passadas.
Aqui fica o link da página, referente a Setembro de 2012

"Beja, Londres, Istambul, Irkutsk, Lisboa

Quase a terminar o verão, o 4.º número da revista Blimunda propõe um exercício de memória em busca das viagens que nos constroem, sejam elas reais ou literárias. Da luz de Lisboa partimos até aos confins desta hoje triste Europa para nos reencontrarmos a bordo de um comboio na fria Sibéria ou num enclave de civilizações na tórrida Istambul, fronteira para realidades que nos são distantes mas tão próximas.

Até Beja viajamos ao som das Palavras Andarilhas, ponto de encontro de pessoas que fazem do ato de contar, de partilhar, um modo de vida. Na sua XII edição, as Palavras saíram à rua para chegar mais próximo de todos aqueles que de dois em dois anos fazem da cidade do Baixo Alentejo a capital. Em Londres, o IBBY – International Board on Books for Young People organizou o seu 33.º Congresso, espaço onde durante quatro dias se discutiram políticas de promoção da leitura e problemáticas em torno da literatura infantil e juvenil sob o sugestivo tema Cruzando fronteiras: traduções e migrações.

De regresso a Lisboa, uma visita ao Museu do Design e da Moda que até 23 de setembro acolhe a exposição Onde nascem as ideias. Cadernos de Equilibrista. Manuel Estrada, mostra do trabalho do artista espanhol, um dos mais importantes designers europeus. Depois de uma passagem por Helsínquia e a caminho de Miami, a cidade de Lisboa pôde assim contatar com a criatividade do autor das magníficas ilustrações da edição especial de A Viagem do Elefante, e de um número infindável de capas dos mais importantes autores.

A 24 de setembro, a Fundação José Saramago receberá Manuel Estrada para uma conversa que contará com a presença dos designers portugueses Jorge Silva e Rui Garrido. Fica desde já o convite."

domingo, 30 de agosto de 2015

"O Evangelho segundo Jesus Cristo" - Projecto de adaptação cinematográfica de Miguel Gonçalves Mendes

Pode ser consultado e lido aqui
em http://mgm.org.pt/mgm_projetos_evangelho.shtml



"Encontramo-nos no ano zero. Certo dia, José e Maria de Nazaré recebem a visita de um mendigo que lhes pede comida. Ao devolver a tigela, o mendigo, anuncia a Maria que esta está grávida e oferece-lhe uma estranha terra luminosa desejando-lhe que o filho não tenha o mesmo destino que ele. Em "O Evangelho segundo Jesus Cristo" é nos contada a história humanizada da vida de Jesus filho de Maria, que “conhece o amor da carne e nele se reconheceu como homem”. Esta perspectiva, da humanização de Cristo, distancia-se largamente da representação tradicional do Evangelho, evidenciando a fragilidade e vulnerabilidade de Jesus, um homem que não compreende a metamorfose a que está sujeito e que liminarmente a rejeita. É a história de toda uma humanidade que se encontra à mercê dos desígnios de um Deus, contra os quais não pode lutar quaisquer que sejam, e em nome do qual tudo é permitido e justificado até o ato mais cruel e horrendo. A presente adaptação trata simplesmente de transpor para uma dimensão terrena um homem, a quem foi atribuída uma função sobre-humana que nunca pediu, nem desejou, e quais as consequências deste destino na sua vida e no mundo que o rodeia. Esta obra cinematográfica "O Evangelho segundo Jesus Cristo", põe de parte as questões polémicas que se levantaram aquando da publicação do livro de José Saramago e aspira ser a simples transposição para cinema de uma das mais belas narrativas escritas em língua portuguesa.

Nota do diretor
O que me atrai neste livro é a ideia de culpa, de impotência e de livre arbítrio. A culpa como um estado psicológico existencial. A impotência não só da humanidade em geral mas sobretudo, a de Jesus perante um desígnio que o ultrapassa, que não desejava e, a forma inevitável como terá de o aceitar. Existe neste Jesus uma espécie de recusa adolescente que vai dando lugar a uma serenidade e secura. Uma espécie de passagem para a idade adulta. E o livre arbítrio como que manietado pelas duas ideias anteriores. Este filme pretende assim retratar a que ponto chega a crueldade humana, seja em nome do poder, do dinheiro, das relações ou de um deus. O grotesco neste filme assume um papel fundamental: não no sentido escabroso do termo, mas sim no sentido do reconhecimento da realidade. Trata-se simplesmente de retratar a realidade como ela é, sem subterfúgios ou condescendência, pacificando-nos com isso."

"Viagem a Portugal" Novo projecto de Miguel Gonçalves Mendes para 2015?

Aqui informação via http://mgm.org.pt/mgm_projetos_viagem.shtml

"Em 2015 a produtora JumpCut e a Fundação José Saramago se unem para homenagear os 30 anos de lançamento do livro “Viagem a Portugal” de José Saramago. O projecto pretende elaborar uma releitura da obra para os tempos atuais, de um Portugal contemporâneo, pós crise económica e pós Troika, através do olhar do diretor Miguel Gonçalves Mendes."


Exposição "Lanzarote a janela de Saramago" de João Vilhena em Oeiras de 19/9 a 18/10



A Câmara Municipal de Oeiras apresenta a exposição “Lanzarote a janela de Saramago” 
de 19 de setembro a 18 de outubro de 2015, 
no Centro Cultural Palácio do Egipto. 

“Lanzarote a janela de Saramago” é uma exposição composta por fotografias, 
da autoria de João Vilhena, a preto e branco, sépia e cor, 
da ilha de Lanzarote e do escritor.

A exposição incorpora também uma instalação feita com palavras de José Saramago 
que interagem com as fotografias 
e uma partitura sonora criada para o efeito pelos músicos Cindy Kat. 


Horário: 
Terça- feira a Domingo, das 12h00 às 18h00.
Encerrado aos feriados.

Centro Cultural Palácio do Egipto (CCPE)
Rua Álvaro António dos Santos
2780-182 Oeiras
Telf: 21 440 83 91 (CCPE); Telf: 21 440 87 81 (Posto de Turismo de Oeiras)

"Geometria fractal" post no Blog/Livro "O Caderno"

Pode ser consultado e lido aqui
em http://caderno.josesaramago.org/33361.html

(Fotografia aérea de Héctor Garrido)


"Geometria fractal"
"Tal como o sr. Jourdain de Molière fazia prosa sem o saber, houve um momento na minha vida em que, sem me ter apercebido do fenómeno, me encontrei metido em algo tão misterioso como a geometria fractal, da qual, escusado seria dizê-lo, ignorava tudo. Foi isso pelo ano de 99, quando um geómetra espanhol, Juan Manuel Garcia-Ruiz, me escreveu a pedir a minha atenção para um exemplo de geometria fractal presente no meu livro Todos os Nomes. Indicava-me a passagem em questão, a qual reza assim: “Observado desde o ar… parece uma árvore tombada, com um tronco curto e grosso, constituído pelo núcleo central de sepulturas, de donde arrancam quatro poderosas ramas, contíguas no seu nascimento, mas que depois, em bifurcações sucessivas, se estendem até perder-se de vista, formando… uma frondosa copa em que a vida e a morte se confundem”. Não pensei em mudar de ofício, mas todos os meus amigos notaram que havia uma convicção nova no meu espírito, uma espécie de encontro na estrada de Damasco.Durante aqueles dias ombreei com os melhores geómetras do mundo, nada mais, nada menos. Aquilo a que eles haviam chegado à custa de muito estudo, alcançara-o eu graças a um golpe de intuição científica, do qual, falando fracamente, apesar do tempo que passou, ainda não me recompus. Dez anos depois, acabo de sentir a mesma emoção na figura de um livro intitulado Armonía Fractal – De Doñana a las marismas de que Juan Manuel é autor, juntamente com o seu colega Héctor Garrido. As ilustrações são, em muitos casos extraordinárias, os textos de uma precisão científica nada incompatível com a beleza das formas e dos conceitos. Comprem-no e regalem-se. É uma autoridade quem o recomenda…"
O Caderno 2, entrada de 31 de Março de 2009

(Partenon e a edificação através da Proporção Áurea)

Sobre esta temática, a académica e estudiosa Eula Carvalho Pinheiro, elaborou para o número 2 da "Revista de Estudos Saramaguianos" um trabalho denominado "Todos os Nomes do Homem Duplicado ou o Caos é uma Ordem por Decifrar"



sábado, 29 de agosto de 2015

José Saramago - Das aparências das coisas - Entrevista de Helena Barbas (Expresso 2004)

A entrevista pode ser consultada e lida, através do site da autora,
em http://escritashbarbas.pbworks.com/w/page/19246211/JoséSaramago-DasAparênciasdasCoisas


José Saramago - "Das Aparências das Coisas"

Das aparências das coisas - Entrevista de Helena Barbas a José Saramago

(Foto de Helena Barbas, mais informação sobre trabalhos da autora

Pretende que o seu romance seja subversivo. José Saramago falou connosco sobre os modos da visão, do ilusório e do real, da sua arte

Depois do seu último livro, Ensaio sobre a Lucidez, que acabou de lançar em Lisboa, José Saramago vai regressar à arte de todas as aparências, a ópera. E terá pronto em Abril um libreto para um Don Giovanni - muito seu - que estreará no próximo ano no teatro A La Scala de Milão. Para esta conversa o pretexto primeiro foi o romance.

Comecemos pelo seu Ensaio sobre a Lucidez, que gira em torno do voto em branco. Recordava-lhe um facto já histórico, do tempo do PREC, quando votar em branco era votar no MFA...
Quando fui director adjunto do Diário de Notícias, lembro-me de ter escrito qualquer coisa nesse sentido, mas explicando o que queria dizer quanto ao voto em branco. A pessoa que o expressasse pretenderia dizer isto: ainda não tenho informação suficiente sobre o que me propõem, por isso ponho o voto em branco para confirmar que estive cá, e que vou pensar.

Não é dizer: não tenho confiança em nenhuma das listas?
Pode acontecer, pode acontecer.

E não poderá ser lido como um acto de desobediência civil?
É claro que sim. Mas naquela situação a que fez referência, o voto em branco podia ser entendido de diferentes maneiras. Uma era essa, o apoio ao MFA, E também aquela outra, que era a minha tese: eu voto em branco porque vivemos estes quarenta e oito anos na situação em que vivemos, e agora aparece a liberdade e, segundo dizem, aparece a democracia, e eu não sei ainda muito bem o que hei-de fazer mas, de qualquer forma, o meu voto em branco ficou aí e pode ser que nas próximas eleições já não seja em branco.

Não acha mal então que sejam contados juntos os brancos e os nulos?
Acho péssimo. Um voto em branco não é um voto nulo. Um voto nulo é um voto que eu inutilizo de variadíssimas maneiras. É nulo porque não expressa nada, porque se recusa. Se o voto não traz nenhum sinal - e agora estou a referir-me à cruzinha no quadrado do Partido - é aquilo que na lei eleitoral é muito claro: o voto branco é um voto expresso.

Este seu livro é quase profético relativamente ao que aconteceu em Espanha, na semana de 11 de Março. Sente-se incomodado? A vida ultrapassa a arte?
E a arte ultrapassa a vida - eu acho que vão de braço dado. Como acontece quando vamos dois de braço dado, há um dos dois que vai meio passinho adiante. Vida e arte, realidade e fantasia, vão todos juntos, no mesmo caminho e na mesma caminhada.

Disse numa entrevista à TSF que éramos enganados todos os dias, e que de alguma forma este livro pretendia desmontar esse engano - mas a sua desmontagem acaba mal...
Como não sou leviano, como não sou adolescente nem ingénuo, admito que possa acabar mal. No caso do livro, no caso da história que conto, o governo desse país que sabemos que nunca é mencionado — embora a certa altura haja o «portugueses e portuguesas» e o narrador se apresse a dizer que não, isto é só um exemplo, poderia ser «franceses e francesas»...

O seu romance pode ser lido como uma crítica a esta democracia que nós temos?
Não, o livro deve — não tenho que estar para aqui a dizer que o livro deve — mas posso dizê-lo de outra maneira. O livro propõe-se efectivamente dentro do sistema. Curiosamente, pode ser subversivo, mas o que acontece é perfeitamente legal: o uso do voto em branco é legal. O gracioso é que, um sistema como este que nos governa, admite que se apresentem votos em branco nas urnas, mas não se preocupa muito com a contabilidade deles, porque é sempre uma coisa simbólica, testemunhal — 1 por cento, 1,5 por cento, à volta disso —, e portanto não incomoda, não perturba o sistema, não provoca nervosismo. Agora, se esse voto em branco passasse a dez por cento — já não quero dizer como no livro, a 83% — isso era o terramoto de 1755 sem vítimas e sem estragos.

A sua história é uma crítica ao sistema...
Eu critico aquilo que está. E digo redondamente: os governos são comissários políticos do poder económico. Isto é claríssimo como água, e é preciso que seja dito. Sobretudo, é preciso que esses mesmos governos — e agora falo dos governos, ou dos políticos que estão no governo ou que estão fora do governo — façam o favor de, nem sequer com as melhores intenções, se darem ao trabalho de enganar os eleitores.

Acha que a situação é premeditada...
Vivemos agora numa situação de emprego precário, e cada vez mais. É evidente que nenhum governo, por si só, estabelece agora regras que conduzam à precariedade do emprego. A nenhum governo ocorreria isso. Mas o governo actua, prepara a legislação necessária, para que isso seja introduzido na sociedade, e a pressão vem de fora. Vem do outro poder, que diz não a isto de ter empregos permanentes, e a que as pessoas se habituem a viver assim, até ao fim dos seus dias, reformando-se e tudo isso, não, não... rotação, mobilidade. E a mobilidade é isto, é o desemprego, é o factor constante de medo, com as pessoas a chegarem ao emprego sem saber se ainda têm trabalho, com medo que lhes digam: recolha as suas coisas e vá-se embora. Ou os operários de uma fábrica que são surpreendidos — que já ninguém se surpreende, enfim... — porque a empresa decidiu instalar-se nas Filipinas, ou onde quer que seja, porque a mão-de-obra é mais barata. Nenhum governo proporia isto, mas os governos estão aí para que isto seja possível.

Há uma conspiração secreta...
Nada secreta. O poder económico, em primeiro lugar, contempla os seus próprios interesses, não está aí para construir a felicidade das pessoas. O poder económico só tem para vender, não oferece nada, mas também nunca ninguém ofereceu nada...

Mas os desempregados também não podem comprar...
Não. Mas, curiosamente, ninguém se preocupa com o facto de os desempregados não poderem comprar, porque os outros, os que ainda estão empregados, vão continuar a comprar... e sabemos o que é que significa comprar hoje: significa obedecer a uma espécie de compulsão, a que não se pode resistir, e que se compra, e que se compra...

Somos todos vítimas da sociedade de consumo?
Lembro-me de quando era menino, e a minha mãe me dizia - vai por o caixote à porta. Era uma frase doméstica, dita à noite, sempre: vai pôr o caixote à porta. O caixote do lixo, claro. E no caixote do lixo, o lixo era pouquíssimo. Era uma coisa insignificante, quando tudo se consumia, tudo era tratado de tal maneira que se consumisse. Agora não. Só em embalagens, em frascos e latas e tudo isso... Mas enfim, não estou a pedir para voltar ao tempo em que as mães diziam aos filhos vai por o caixote à porta. Não é disso que se trata.

Trata-se de uma crise na democracia como ideia? Falo das manifestações de rua: as que houve em Espanha, em dia de reflexão eleitoral, quando era proibido; as manifestações contra a guerra, convocadas à revelia do poder...
Falo primeiro sobre o dia de reflexão. Foi ilegal, porque as pessoas se manifestaram à porta das sedes dos partidos, contra instruções do Partido Popular, porque era um dia de reflexão. Mas também era dia de reflexão para o senhor Mariano Rajoy, que publicou no sábado, no jornal El Mundo, uma entrevista em que apelava à maioria absoluta. O que é condenável, é condenável para todos e acabou-se.

Estava a pensar no termo democracia — o governo pelo povo — e o povo na rua não mandar nada. Em Espanha, de algum modo, mandou alguma coisa...
É possível ver a coisa de outra maneira. Recuemos um ano. Fevereiro e Março de 2003, portanto vésperas desta guerra. Milhões de pessoas — estou a falar de Madrid e Barcelona e várias outras cidades — milhões de pessoas na rua. Segundo sondagens que nem sequer foram contestadas pelo governo, noventa por cento da população de Espanha estava contra a guerra. Foi dito e repetido, e ninguém diz que não era verdade. (Embora as sondagens sejam uma questão de fé, e a fé também possa ser uma questão de sondagens). Enfim. Houve umas eleições depois, não se notou porque o PP ganhou. E houve uma diferença óbvia entre a primeira e a segunda legislatura do PP. A primeira foi uma legislatura normal, pacífica, trabalharam bem — sem ter em conta o ponto de vista ideológico — no conjunto foi uma legislatura positiva. Na segunda, entrou-lhes a soberba, entrou-lhes a insolência do poder. E o caso do Prestige, tudo o que sucedeu...

Há um problema de falta de informação, de mentira...
De negação da verdade. Não quero dizer a mentira, porque para mentir é preciso construir algo para pôr no lugar da verdade. Mas há uma outra técnica, que é negar que aquilo que toda a gente sabe ser a verdade, ou uma verdade, ou a verdade aparente pelo menos...

A evidência?
A evidência ser sistematicamente negada. E quando o senhor Aznar, no rancho do Texas com o senhor Bush, pôs os pés em cima da mesa, julgava que se tinha posto à altura dos grandes estadistas. Como não há grandes estadistas actualmente... Ao lado do Senhor Bush, do senhor presidente dos Estados Unidos, nada mais, nada menos. Concretamente, a ideia que ele teve, de transformar a Espanha numa grande potência internacional, é admissível e até, enfim, louvável, ou plausível para um político. Mas, se ele teve essa ideia, tornou-a imediatamente numa submissão canina às ordens e às directrizes que lhe vinham lá do outro lado. As pessoas em Espanha compreenderam isso, foram compreendendo isso, e a segunda legislatura foi cheia de tensões contínuas — sociais, políticas. E havia um fermento na sociedade que estava a agitar tudo, como se as pessoas estivessem fartas. No fundo era isto. Agora, podia acontecer que o PP ganhasse, ou com a maioria absoluta ou sem ela. O Partido Socialista poderia ganhar a sul, nas previsões mais optimistas, mas seria apenas em situação de empate técnico. Não se esperava era que a diferença, a vitória do PS fosse a que foi.

Foram as pessoas na rua que fizeram isso?
Não foram as pessoas na rua. Houve dois milhões de votos de novos eleitores, jovens que votaram pela primeira vez, e que decidiram, na sua maioria, votar no PS. As pessoas na rua podiam dar o efeito contrário. O temor das agitações que levassem as pessoas a proteger-se sob a alçada do que aparentemente lhes tinha dado segurança ao longo dos oito anos anteriores.

Tudo isso tem a ver com o seu livro — as manipulações, a falta de informação...
Efectivamente, há coincidências perturbadoras. Mas são coincidências e que resultam da própria vida. Se há um extremo, o voto em branco numa situação política determinada, com um governo que se comporta como se comportou esse, com as consequências todas até ao remate trágico que o livro tem... é natural. Isso pode não ser cópia do que aconteceu fora do livro, mas o livro alimenta-se disso...

Do que poderia ter acontecido?
Da realidade do que poderia ter acontecido. Que tivesse sido necessário encontrar uma vítima, sabemos que é assim, que o governo tenha posto uma bomba... Mas, enfim! O couraçado Maine foi afundado na Baía de Havana para justificar a guerra dos Estados Unidos contra Espanha para rapar Cuba. Lembra-se da bomba posta cá na Antena? Foi o governo, e atribuiu-se à extrema-esquerda, que nesse caso estava completamente inocente. E o incidente, chamado da Baía de Tonquim, que deu pé à intervenção Norte americana no Vietname, que simplesmente não existiu. Também há uma coisa que se chama terrorismo de estado...

Uma estratégia da aranha?
Não sei quem é a aranha, sei quem são as moscas, e as moscas somos nós.

Este seu romance — pegando no título — é uma resposta ao Ensaio sobre a Cegueira?
Não. Repare, o Ensaio sobre a Cegueira foi publicado em 1995, portanto passaram quase dez anos, e quando terminei o livro, e durante o tempo em que o escrevi, não pensei que a cegueira viesse a ter uma continuação. E o Ensaio sobre a Lucidez não é uma continuação...

Mas aparece nele uma fotografia, com as personagens todas do primeiro livro...
Uma fotografia que eu não tinha feito, ou não tinha mandado fazer a alguém no Ensaio sobre a Cegueira, mas que aqui é natural...

É natural...?
Aquele grupo de sete pessoas que estavam juntas no Ensaio sobre a Cegueira, não é natural que depois de recuperarem todos a vista tivessem feito uma fotografia? A fotografia do grupo? E não é natural que as cópias dessa fotografia estivessem em poder de todos eles?

Claro, perfeitamente, até há fotografias dos casamentos...
E nós não temos fotografias da praia e do campo e de qualquer outro sítio?

Mas «cegueira» versus «lucidez»...
O tema apresentou-se-me com uma nitidez enorme, em finais de Janeiro do ano passado. Já contei. Estava em Madrid, dormia, acordei, vi o relógio e eram três horas exactas da madrugada. Não estava a sonhar com votos, nem brancos nem pretos, nada disso. De repente tive a ideia — isto é para tratar num romance. E, como felizmente para mim acontece quase sempre — poupa-me o trabalho de andar à procura de títulos — este apresentou-se-me logo: Ensaio sobre a Lucidez. É evidente que nesse momento se estabeleceu uma espécie de díptico — Ensaio sobre a Cegueira, Ensaio sobre a Lucidez — opondo-se, claro está, a lucidez à cegueira. Quem quiser tomá-lo como uma continuação, está no seu direito. Mas na minha cabeça e na minha intenção nunca o foi...

Não será outro modo de reflectir sobre a mesma coisa?
Não, são duas coisas realmente diferentes. Embora seja certo que na última página deste livro reaparecem os cegos, que não se sabe de onde eles vêm...

De Brueghel?
Podia ser. E que dizem: detesto ouvir os cães a uivar. Como reparou, a epigrafe, é «Uivemos, disse o cão». Uivemos.

O cão para si é importante — há sempre um cão... — tem um cão?
Tenho três cães. Este cão é metafórico. Há cães que aparecem por aí. Há o «cão das lágrimas» no Ensaio sobre a Cegueira...

Em «A Caverna» também..
Na Caverna há um cão, que é o Achado, e que é o retrato de um que eu tenho que se chama Camões. Um cão abandonado que nos apareceu em casa no dia em que me anunciaram de Lisboa que eu tinha recebido o Prémio Camões. Então a minha mulher disse, olha, como foi neste dia, vamos chamar-lhe Camões. Aqui há dois cães. O «cão das lágrimas», que vem do Ensaio sobre a Cegueira, e esse cão, do Livro das Vozes, que está aqui a dizer «uivemos» porque parece que chegou o tempo de começarmos a uivar todos. Os cães somos nós. Há bocado eu dizia — sobre a estratégia da aranha — que as moscas éramos nós. Diria neste caso que os cães somos nós. E temos que começar a uivar.

Mas há outra coisa com os seus cães —os cães têm nome. A maior parte das personagens não tem, só recebe alcunhas como os «tipos» medievais...
O «cão das lágrimas» tem esse nome porque na verdade fez qualquer coisa que não é muito comum num cão — aproximou-se da «mulher-do-médico» para lhe secar as lágrimas...

Confirma o que eu disse. Nos seus livros há uma obsessão com os nomes —no Cerco há a listagem de nomes, em Todos os Nomes há aquele arquivo estranho...
Anda que só apareça um nome, que é o nome do Sr. José...

Se por um lado há o anonimato, que é a quantidade excessiva de nomes, por outro há uma ou outra personagem que aparece com um nome determinado — o José, o Raimundo.
Na História do Cerco de Lisboa toda a gente tem o seu nome.

Mas aí diz que os nomes não são importantes, que «deveria ser um homem a escolher o seu próprio nome e a mudá-lo todos os dias», que «um nome não é nada»...
Um nome não é nada. A Helena Barbas podia chamar-se Raquel - Raquel Welch...

Muito obrigada...
E eu chamo-me José Saramago, como você sabe, por uma casualidade, porque Saramago era a alcunha da família.

E as suas personagens têm todas alcunha, um nome como os dados na província, ligados à profissão...
Se uma pessoa se chama António Carpinteiro, isso significa algo. Pode significar que o nome coincide com a profissão que se tem, ou que essa profissão tenha vindo de longe. Sousa — que eu também me chamo Sousa, José de Sousa Saramago — é um tipo de pombo bravo, que nalgumas regiões se chama Sousa. Por tal, não nos preocupemos muito com a questão dos nomes, e sobretudo hoje. Você repare, no Ensaio sobre a Lucidez há um momento em que se refere Wagner, e Wagner aparece escrito com caixa baixa, parece uma falta de respeito. É que tudo se está a tornar insignificante. A única coisa que efectivamente nos identifica hoje, de uma maneira segura, é o número do cartão de crédito...

Ou o número de contribuinte?
Desculpe, mas é que o número do contribuinte só tem importância no país onde se está. O número do cartão de crédito é universal, é mundial, é um número que não se repete. Enquanto que os nossos nomes se repetem —os José da Silva são milhares, e os Josés de Sousa — se não lhe tivessem acrescentado o «Saramago» o meu nome seria repetido mil vezes. Agora o cartão de crédito não. Esse identifica, e identifica-me a mim diante de todos de uma forma absolutamente clara.

Global?
Globalmente. No mundo somos aquele número. Você aqui tem o número de contribuinte, e tem o número de eleitor, e tem o bilhete de identidade, uma quantidade de números que no fundo são complementares uns dos outros. O outro não necessita de mais nada.

Vai ser o novo cartão de identidade?
Provavelmente. Por um lado é. Enquanto não se chegar à tatuagem no braço.

Um código de barras?
É outra hipótese.

Regressemos aos seus livros. Há uma a espécie de miasma, no sentido grego, uma peste que se vai desenvolvendo e contaminando tudo de maneira mais ou menos insidiosa...
Não em todos. Há é uma outra característica que você pode encontrar em todos os meus livros: partem sempre ou, quando não partem, contêm sempre na história que contam algo impossível de acontecer. É impossível, em princípio — no outro dia saiu uma notícia no jornal que dizia que na Rússia há uma rapariguinha que vê através da pele. Não sei se é certo ou não, a Blimunda via através da pele. Depois da Blimunda o que é que temos? O Ricardo Reis, que não tem existência nenhuma, regressado do Brasil e a encontrar-se com o Fernando Pessoa que já está morto. Outra impossibilidade. A Jangada de Pedra, separar a península ibérica da Europa —outra impossibilidade. A História do Cerco de Lisboa: negar que os Cruzados ajudaram os portugueses a conquistar Lisboa, é preciso ter coragem, mas está lá. E depois o que é que vem? O Evangelho Segundo Jesus Cristo em que de facto se está a dizer coisas diferentes daquelas que são canonicamente estabelecidas e aceites. No Ensaio sobre a Cegueira, toda a gente cega, é impossível. Em Todos os Nomes, uma conservatória como aquela, não pode existir. A Caverna —a caverna de Platão debaixo de um Centro Comercial, também não pode ser. O Homem Duplicado — duas pessoas duplicadas uma da outra...

Isso agora já é possível...
Não é possível.

Não acredita na clonagem?
Não tenho que acreditar ou não. A clonagem pode produzir dois seres exactamente iguais, mas a vida pode fazer com que essa igualdade sofra, enfim, que seja afectada por um acidente, por uma cicatriz, pela queda do cabelo — que caia a um e não caia ao outro. No caso de O Homem Duplicado não. Se um deles tem uma cicatriz aqui, o outro tem uma cicatriz aqui. Se um deixou crescer o bigode, o outro deixou crescer o bigode. Se depois o tirou, o outro também o tirou, sem saberem um do outro. Portanto, é uma duplicação absoluta, em qualquer momento e em qualquer circunstância. E agora, o Ensaio sobre a Lucidez, em que eu acho que é realmente impossível que em algum lugar do mundo os cidadãos votem, até 83%, em branco.

Está a dar ideias às pessoas?
Se não há uma impossibilidade, provavelmente não há romance. Necessito desse estímulo.

Há uma outra constante, que é a preocupação com a visão, com as várias possibilidades de visão - os que vêem mais, os que vêem menos, os cegos, os que vêem através da pele...
Bom, acho que sim, vamos ver. Toda a sociedade humana está organizada em função da visão, da imagem.

Fala da visão normal, do sentido do órgão da vista. Mas o que os outros tipos de visão implicam tem a ver com a lucidez. No Ensaio sobre a Cegueira  tem um cego —um zarolho — que vê mais que os outros...
No fundo, é a visão objectivamente considerada, claro está, e a visão como metáfora. Estão uma e outra, mas a visão como metáfora está presente, não direi em todos, mas pelo menos a partir do Ensaio sobre a Cegueira. Não é que se tivesse tornado um «leitmotiv», mas talvez tenha alguma influência o facto de eu ter tido que passar por duas operações à vista — cataratas, e um desprendimento da retina — e me tivesse condicionado nesse sentido. Estou mais preocupado, em primeiro lugar, com a visão tal qual, e em segundo lugar com as outras possibilidades de visão, enfim, a visão premonitória que um artista pode ter. Quando escrevi este livro, não tinha acontecido nada.

Aqui também faz uma maldade grande aos jornais — o jornalismo como forma de poder?
O jornalismo nunca foi poder. Quando há anos chamávamos aos jornais e aos media o «quarto poder», no fundo éramos uns ingénuos. Os «media» — os chamados média — são um mero instrumento. Não é verdade que se diz que os jornais vendem leitores aos anunciantes? Não é uma invenção minha, juro-lhe que não é. Eu percebo, têm que ganhar a vida. Já não é pouco correr o risco permanente de se perder o emprego. Mas aquilo que não posso perdoar é o instinto camaleónico. Muitos profissionais da comunicação como que se adaptam ao meio ambiente, passam de um jornal a outro, e pensavam antes assim, e depois passam a pensar o contrário. Enfim, a realidade é essa, agora, claro esse país do livro não existe, esse país...

É utópico?
E há-de concordar também que se é certo que há uma crítica, uma crítica realmente acerada aos meios de comunicação — sobretudo a televisão e os jornais — também aí se diz que há um jornal que decide enfrentar os riscos e enfrenta-os, e sofre as consequências...

E acaba cheio de processos?
Não está aí para equilibrar, de maneira nenhuma. Está aí porque acontece. Também acontece. Mas se olharmos a paisagem, essas são as excepções. A regra não é essa.

Falemos da sua escrita — sente-se que a escrita deste livro lhe deu muito gozo...
Deu, deu. O romance é um romance, é uma fábula, uma sátira e uma tragédia. E digamos que no que tem que ver com a sátira deu-me realmente muito gozo. Gozo. E também, digamos, na ligeireza da construção, nas acelerações e nos retardamentos — há momentos em que me entrego a uma certa lentidão, que é propositada, depois a uma súbita aceleração, tudo isso me deu muito gozo.

Mudanças de respiração?
Sim, e essa coisa de conduzir o leitor...

É uma manipulação, também.
Pois é, mas enfim, manipular também é trabalhar com as mãos, etimologicamente é esse o sentido da palavra. Depois tem os sentidos segundos, e terceiros e quartos e quintos, e acontece que esses acabam por ganhar mais força que o sentido primordial. Mas sabemos que essa outra manipulação é puro engano, é mentira, é falsidade. Chama-se manipulação porque no fundo a palavra tem uma dose de eufemismo, que faz com que ninguém diga, em lugar de manipulação: engano, mentira. E a palavra que lá devia estar era essa. Engano, mentira, ou falsidade.

A palavra ilusão não dava?
Não, ilusão não. É melhor não a confundirmos mais do que já está.

Quanto a estes seus narradores, esta sua estratégia de escrita — a ausência de pontuação e maiúsculas, embora apareça mais nuns textos que outros — é uma provocação? Como é que chegou a ela?
Cheguei a essa escrita de uma maneira perfeitamente natural, e espontânea. Não é o resultado de me por eu a pensar o que é que hei-de dizer, como é que hei-de dizer alguma coisa que não seja comum. O Levantado do Chão foi publicado em 1980, e foi vivido, de uma certa maneira, em 1976, durante um certo tempo numa região do Alentejo, em Montemor-o-Novo, numa aldeia chamada Lavre, onde estive semanas e semanas. Aí recolhi tudo o que tinha que recolher, a informação — enfim, o que se conta no livro — além do que não é resultado de escolha e, digamos, que é o resultado da operação ficcional que monta factos e os organiza. O livro foi escrito em 1979 — 3 anos depois. Eu tinha o assunto, tinha gravações de pessoas idosas que me haviam contado coisas há uma grande quantidade de anos, que aparecem depois no livro, e o meu problema era este: não saber como havia de contar esta história. E durante 3 anos — é certo, publiquei em 1977 o Manual de Pintura e Caligrafia, e depois o Objecto Quase — mas esse malvado Levantado do Chão andava a moer-me o fígado porque eu não encontrava a forma. E de vez em quando ia ao Lavre e as pessoas perguntavam-me, mas então o livro, quando é que o livro sai? E eu dizia, bem, estou a pensar, estou a preparar. E um dia sento-me a trabalhar, e começo a escrever como qualquer outro livro escrito, com todas as coisas nos seus lugares — a pontuação, diálogos, sinais de pontuação, interrogação, exclamação, reticências, tudo no seu lugar. Durante vinte e três ou vinte e quatro páginas, as coisas correram assim. Agora peço-lhe, como um favor pessoal, que acredite no que lhe vou dizer, e que não pense que isto é a outra invenção minha. Porque não é. Foi assim que as coisas aconteceram. De repente, sem pensar, começo a escrever como a partir daí se tornou o meu processo de narrar. De tal maneira que, quando cheguei ao fim do livro, tive que voltar ao princípio para pôr as primeiras vinte e três ou vinte e quatro páginas de acordo com o que vinha depois. Se me perguntarem como é que isso aconteceu, porque é que isso aconteceu, não tenho uma resposta que possa dizer é esta, eis a resposta. Mas posso talvez pensar que a razão podia ser esta — o que eu estava a escrever foi-me contado por aquelas pessoas, e no fundo, o livro pretendia ser isso. Nada disto era consciente, não há nisso nada da minha cabeça, nem sequer foi mera intuição...

Uma inspiração?
Nada disso. Era como se eu lhes estivesse a contar a eles a história que eles me tinham contado. E como você sabe, quando falamos não usamos sinais de pontuação...

Temos as pausas da respiração...
Temos as pausas, e até, como eu digo nos meus livros, os dois únicos sinais de pontuação, o ponto e a virgula, não são sinais de pontuação, são uma pausa, uma pausa breve e uma pausa longa. No fundo, como também digo muitas vezes, falar é fazer música. Quer dizer, nós entendemo-nos com os sentidos que as palavras têm, e também com a expressão que somos capazes de lhes dar, e que até muitas vezes vai mais além do que a música porque passa pelo gesto, passa pelo olhar, passa por sinais... Então eu creio que se estivesse a escrever um livro passado em Lisboa, provavelmente isso não teria acontecido.

E, neste contexto, entre James Joyce e Marcel Proust — nenhum teve qualquer peso nesta sua estratégia?
Não creio. Não. Fui sempre um mau leitor de Joyce, humildemente o confesso. Fui um bom leitor, e continuo a ser um bom leitor de Proust. Mas acima do Joyce, e acima do Proust, ponho um senhor chamado Franz Kafka, que para mim é o grande escritor do século vinte. Pelo menos é aquele que a mim me convém, e a mim me interessa. Aquele cuja obra — e não estou só a falar dos romances, enfim falo dos diários, falo de correspondência, falo da quantidade enorme de textos que ele deixou inacabados e incompletos e que realmente são uma fonte inesgotável, não direi de inspiração, porque não vou lá buscar temas — mas é inesgotável como leitura. Sinto-me bem com aquele senhor.

Quanto ao seu olhar, subscreveria o verso de Fernando Pessoa/Álvaro de Campos — «Merda, sou lúcido»?
Acho que sim. Já agora, inverteria a ordem... Não posso. «Sou lúcido, merda» tem um risco — se lhe tiram a virgula, aparece um outro tema. Fiquemos com o verso do Pessoa. «Merda, sou lúcido», porque efectivamente isto está uma merda, e a única coisa que podemos opor a esta merda é a nossa lucidez. Uma lucidez que não resulta de sermos privilegiados, ou umas pessoas extraordinárias, não é isso. É simplesmente vermos um pouco mais além das aparências. Já tenho contado isto várias vezes, quando tinha dezoito ou dezanove anos, e ia à ópera ao São Carlos, sem pagar bilhete, porque um dos porteiros, me deixava ir para as torrinhas...

Para o galinheiro?
E para o galinheiro. Quando a ópera ia começar mesmo, eu entrava e sentava-me lá em cima. E se você esteve no galinheiro, recorda-se da coroa, lá em cima. Vista de cá de baixo, da plateia e dos camarotes, é um esplendor. Mas sabe, porque esteve lá, que a coroa não está acabada, não está terminada, e é oca, e tem teias de aranha, e tinha pó. Eu acho que recebi aí, sem ter muita consciência disso, uma grande lição: que é preciso dar a volta às coisas para ver o que as coisas são. Talvez o meu esforço de lucidez consista simplesmente em tentar dar a volta às coisas. Que o consiga, provavelmente não, não sei. Pelo menos tento. E este livro, o Ensaio sobre a lucidez, é um esforço para dar a volta completa às coisas. Para ver além da aparência das coisas.

[Expresso 1640, 2004]

quinta-feira, 27 de agosto de 2015

Um restaurante que se chama Saramago e faz a fusão dos escritores com a gastronomia - Medellín / Colômbia

Pode ser consultado aqui 
em http://www.eltiempo.com/colombia/medellin/en-el-saramago-descifraron-a-que-sabe-un-escritor/16231916

Jornal El Tiempo 
Texto de Laura García Guerra

"En el restaurante Saramago descifraron a qué sabe un escritor

El establecimiento fusiona los sabores culinarios con los más conocidos autores de la literatura."


"Carlos Andrés Corrales es uno de los propietarios de Saramago. 
Su gusto por la literatura ha contribuido a crear el lugar. 
Foto: Guillermo Ossa/El Tiempo"


"Un Gabriel García Márquez que sabe a pollo, un volcán de chocolate es Edgar Allan Poe y un poema para el café. Este es el menú de Saramago, el restaurante que crea platos a partir del gusto de diferentes escritores.

Carlos Andrés Corrales, junto a su primo Juan Manuel, inició hace cuatro meses con este restaurante, ubicado en El Poblado. No solo llama la atención por su gastronomía sino por la unión que le dan con la literatura. “Siempre me ha gustado el tema de la culinaria y la literatura, que es lo mío. La idea no sé de dónde salió. Eso pasa con muchas de las buenas ideas”, contó Corrales.

Ellos le dan vida al premio nobel portugués José Saramago con el restaurante que lleva su mismo nombre. Allí, los platos se elaboran de acuerdo a cada escritor.

Por ejemplo, Gabriel García Márquez tenía una preferencia por el pollo, por eso su plato tiene este ingrediente, acompañado de una mezcla de comida mexicana (por la relación del escritor con ese país), unas papas de colores que representan el realismo mágico, sello característico en sus libros y, finalmente, la decoración con la infaltable flor amarilla. Como este, son alrededor de 10 entradas, ocho platos fuertes y cuatro postres.

Tomás Carrasquilla, Hemingway y Oscar Wilde son algunos de los preferidos del menú.

“Nuestro ideal no es solamente vender, es crear cultura alrededor de la gastronomía, la literatura y tertulias en las que se habla sobre filosofía, psicología, la Segunda Guerra Mundial, autores, películas”, agregó Corrales.

Además de formar estos espacios culturales, en Saramago hay lugar para clases de crochet, filosofía, fotografía y, por supuesto, conversaciones con escritores.

Para sus creadores es una experiencia muy bonita porque tienen la oportunidad de sentarse a hablar con las personas. “Cuando hablas de temas culturales, como la literatura, estás hablando de ti mismo”, expresaron.

El lugar está minuciosamente decorado con libros y cuadros de los escritores. Sin embargo, para los propietarios el objetivo son las frases. Que la gente se conecte al sentido que tiene el libro, más que al objeto.

Al originar un ambiente tranquilo, muchas de las personas que llegan ven en Saramago el lugar ideal para saborear un escritor.

Esa es una de las experiencias que más han enriquecido el espacio. “Han venido portugueses asombrados de ver un lugar sobre Saramago en Colombia, nos visitan seguidores del escritor, personas tatuadas con su imagen y otras que vienen a leerlo”, contó Corrales.

A futuro, piensan incluir otros aspectos culturales como la música, la cual tendrá un día especial en la semana.

Por otro lado, la biblioteca tendrá una intervención especial dedicada a Jorge Luis Borges, con un laberinto en el piso y un espejo que hace alusión a lo que él se refería como “El Borges y el otro Borges”.

A pesar de que en el lugar venden comida, se da una experiencia completa alrededor de un tema que no está relacionado con gastronomía, por eso buscan innovar cada vez más en elementos que acerquen a la literatura."

Maria, personagem de "O Evangelho segundo Jesus Cristo" e a menção à gestação do filho


A mulher, mãe, Maria, que do seu ventre gera seu filho...

"Debaixo do arco que abrigava o pessoal de Nazaré, todos dormiam. Todos, à excepção de Maria. Não podendo deitar-se por causa da desconformidade do ventre, que à vista mais parecia conter um gigante, reclinava-se nuns alforges da equipagem, buscando amparo para os martirizados rins. Como os outros, escutara o debate entre José e o velho Simeão, e alegrara-se com a vitória do marido, como é obrigação de toda a mulher, mesmo em se tratando de pelejas incruentas, como esta foi. Mas já se lhe varrera da lembrança o que tinham discutido, ou a memória do debate se submergira nas sensações que por dentro do seu corpo iam e vinham, iguais às marés do oceano que nunca vira, mas de que alguma vez ouvira falar, fluindo e refluindo, entre o ansioso choque das ondas que eram o filho movendo-se, porém de um modo singular, como se, estando dentro dela, a quisesse levantar, em peso, nos seus ombros. Só os olhos de Maria estavam abertos, brilhando na penumbra, e continuaram a brilhar mesmo depois de o lume se apagar de todo, mas isto não é nenhuma admiração, sucede a todas as mães desde o princípio do mundo, contudo ficámos a sabê-lo definitivamente quando à mulher do carpinteiro José apareceu um anjo, que o era, segundo declaração do próprio, apesar de vir em figura de mendigo itinerante."
Caminho, 1991
Página 61

"O paralelo entre O Evangelho Segundo Jesus Cristo de José Saramago, 
e a iluminura de Albrecht Dürer (Grande Calvário) no início deste romance."