Perguntam-me não raras vezes:
- "Qual o livro de José Saramago que mais gostaste de ler?"
A resposta que pode ser dada a cada momento:
- "Impossível de dizer... não sei responder, não seria justo para com outros (livros) não nomeados. Mas uma coisa sempre soube. Uma obra de Saramago, enquanto "pseudo ser vivo" ou com "gente dentro" tem que me raptar, prender-me, não me deixar sair de dentro das suas páginas. Fazer de mim um refém, e só me libertar no final da leitura... mesmo ao chegar à última página. Aí, o "Eu" leitor que se mantém refém, liberta-se da "gente que a obra transporta dentro" e segue o seu caminho.
Mas segue um caminho que se faz caminhando, conjuntamente com mais uma família"

Rui Santos

quarta-feira, 20 de abril de 2016

“La Ilusion Democratica” (13 de marzo de 1998)

“La Ilusion Democratica" - 13 de marzo de 1998.


"Pues no traigo más que un discurso y debería traer dos discursos, en el discurso que me falta en este momento es el discurso de la emoción de estar en este lugar delante de todos vosotros, de estar bajo la memoria de Cortázar y de estar entre amigos, la verdad es que no creo que alguna vez haya estado en algún lugar donde de una hora a la otra todos eran amigos, todos querían ser amigos, todos hemos daban su amistad y nosotros a todos ellos correspondidos. 

Las palabras de Carlos Fuentes, el escritor mexicano que yo me acostumbre a admirar desde cuando ni siquiera yo pensaba escribir una sola palabra o quizás sí algunas había escrito, pero eran palabras que yo no consideraba que tuvieran una vez, el poder de llevarme más tarde al lado de él, de las palabras de Carlos, no se que decir, en primer lugar no me han dicho “Mire esto es lo que voy a decir ahí, porque si lo hubieran hecho yo estaría preparado para la emoción, pero la verdad es que mejor así y entre todo lo que ha dicho, bueno no voy ahora a decir que tiene razón en todo o en alguna parte, yo recojo como algo que tiene mucho que ver con lo que he vivido y es como habló de mí y al mismo tiempo habló de mi mujer.

Esto cuenta mucho, porque la verdad uno no va nunca por la vida solo, a veces si nos encontramos solos en la soledad más desgraciada que se puede uno imaginar, pero siempre está eso que llamamos esperanza y que incluso cuando uno ya no tiene nada se da cuenta que si todavía le queda la esperanza como si le queda todo y hablar de mi vida (que he vivido mucho) como se nota por la edad
y vivir poco en la realidad, a lo largo de todo este tiempo yo diría, y lo digo así sin ningún pudor, y es como si toda mi vida fuera una larga preparación para llegar a los años que estoy viviendo hoy.

Podría agradecer a todos los que están ahí sentados, pero la verdad es que agradezco a todos, así uno por uno y todos en un abrazo, y a vosotros ya habremos afinado en que estamos ganando una conferencia si lo que tengo para decirles agradeciendo vuestra atención, vuestra comprensión.

Se llama esto la ilusión democrática, entonces, si yo no hubiera dicho todo lo que he dicho antes estaría ahora empezando diciendo: Señores y señoras”, pero ¿cómo esto se puede decir ahora, después de haber dicho lo que he dicho antes?.

Entonces, amigos, señores, jóvenes, estudiantes y todos los asistentes soy alguien que ha vivido, ha pensado, ha reflexionado y que no le gustaría irse de este mundo callado, me gustaría que la última señal de mi vida no fuera un suspiro, que fuera un grito en protesta, porque nos han condenado a vivir como no lo merecíamos.

Entonces empiezo así, ahora si pierdo el tono emotivo si pierdo esta comunicación de afectividad, pero vamos a algo que tiene que ver más con lo que llamamos el encuentro.

Estas páginas podrían llevar el título de democracia con la apariencia y realidad, quizás más de dos pero a pesar de los obvios inconvenientes derivados de una ambigüedad conceptuada, su sentido de inducir a los lectores interpretaciones tendenciosas, he preferido rotularlo “La Ilusión Democrática”.

Quiero decir y con esto trato de prevenir los más inmediatos desencuentros entre el que habla y sus oyentes, que frente al objeto del tema he tomado la palabra ilusión en su doble significado, en primer lugar engaño a los sentidos por la mente, la apariencia falsa, en segundo lugar sueño, devaneo, uno y otro estarán aquí igualmente presentes como las dos caras de la misma y eterna medalla, de la realidad y de las utopías, mascaras para ocultar mejor el rostro que siempre acaba por imitar a la máscara.

Hablemos entonces de ilusiones de las malas y de las buenas.

Para comenzar, una pregunta simple, ¿hasta que punto son competencia para asegurarnos una vivencia democrática?, aquí las instancias del poder político, y no es el momento de identificarlas, que valiéndose de la legitimidad institucional obtenida por una elección popular tratan de disfrazar por todos los medios y formas la evidencia de que en el acto mismo de la votación se encuentran presentes conflictivamente la expresión material y documental de una opción política y la manifestación implícita de una abdicación cívica, sin conciencia de si misma; en otras palabras, no será una verdad incontrovertida que en el preciso instante en que el voto es introducido a la urna esos sí en verdad el elector le transfiere a otras manos sin reales objetivos contra partidas la parcela de poder y de intervención política que hasta ese momento le pertenecía como miembro de su comunidad, cualquier manual de derecho político elemental nos definirá la democracia como una organización interna del estado en la que cada pueblo, el origen y el ejercicio del poder político en la que el pueblo gobernado es quien gobierna a través de sus legítimos representantes asegurándose así, añade el manual la simbiosis y la intercomunicación entre los gobernantes y los gobernados en el marco de estado de derecho. 

Definiciones como esta, de una pertinencia y una precisión formal, me parecen rozar la frontera de las ciencias exactas y que valdría en el cuadro de nuestra vida ideológica pretender ignorar, por ejemplo, la infinita graduación de estados patológicos o degenerativos de más o menos brevedad que en cada momento pueden ser identificados en nuestro propio pueblo.

Expresándolo de otro modo el hecho de que la democracia sea indiscutiblemente en su definición clásica lo que las fórmulas ya antes citadas, no significa necesariamente que sea real y efectiva democracia, sólo porque en el conjunto de sus estructuras y órdenes institucionales es posible, cuando se es el caso, encontrar aún en sus trazos algún vestigio de la promesa admirada y contenida en
la definición que nos ha dado la enciclopedia.

Un brevísimo viaje por la historia de las ideas políticas van a servir para evocar dos cuestiones muy simples que siendo del conocimiento de todo el mundo, sin embargo y bajo pretexto de que los tiempos han cambiado invariablemente influenciados, a la hora de reflexionar no tanto sobre definiciones de democracia más o menos halagadoras sino sobre su existencia concreta.

La primera cuestión consistirá en recordar que la democracia nació allá por el siglo V a.c. en la Grecia clásica y esa democracia naciente presuponía en la gente presuponía la participación de todos los hombres libres en el gobierno de la ciudad y esa democracia era directa, sin directivos, todos los cargos públicos o atribuidos según método mixto de sorteo y de elección y finalmente en esa democracia los ciudadanos libres tenían derecho a votar y a presentar propuestas en las asambleas populares, esto era la democracia griega, pero que no podía incluir a esclavos porque no eran ciudadanos libres. Por lo tanto la democracia solo tenía como beneficiarios a los ciudadanos libres pero nosotros vivimos en un tiempo en que no hay esclavos, por lo tanto todos somos ciudadanos libres.

Así fue la Grecia de aquellos tiempos, pero en Roma, primera y más directa heredera de las innovaciones de los griegos antiguos del sistema democrático a pesar de las pruebas dadas en el país de origen no llego a implantarse. También sabemos por que. A la par de otros factores auxiliares, aún con menor significado político y social el principal y definitivo obstáculo para el establecimiento de la democracia en Roma procedió del poder de una aristocracia agraria que muy justificadamente, desde su punto de vista, tendría que considerar el sistema democrático como un radical enemigo de sus empresas. Ahora bien, aun tenían encuentros políticos debido a las extrapolaciones del tiempo y lugar , siempre creo no así a la tentación de preguntar a los gigantescos imperios financieros e industriales sobre los que el común de las personas disponen de poca o de ninguna información no obstante ellos, esos mastodontes de imperios, cumpliendo y haciendo cumplir la lógica exclusiva de sus intereses y tal como lo hicieron los terratenientes aristocráticos de Roma contribuyendo de un modo frío y calculado el reducir hasta casi la insignificancia una posibilidad de vida democrática que cada vez más apartada en los tiempos de su expresión original se encuentra hoy en un, rápido comportamiento, es decir aparentemente elaborado desarrollado y conservado en sus teorías e informes pero si no me equivoco cada vez más pervertida en su esencia, cada vez más desviada de su
humano concepto.

Temerario les habrás parecido seguramente que haya venido aquí a representar el papel de abogado del diablo comenzando por preguntar en un tono claro y provocador sobre la pertinencia y propiedad de los distintos procesos políticos de representación y el ejercicio de la autoridad democrática y no poner en particular evidencia el residuo instrumental que, según todos los testimonios, separan a los
ciudadanos electores de los ciudadanos elegidos en los sistemas democráticos actuales.

Pues bien, precisamente porque pienso que es necesario traspasar de forma radical los límites más o menos concensuados en que nos hemos resignado a discutir los méritos relativos y las obvias debilidades de nuestras democracias domésticas, es por lo que me parece necesario que nos detengamos a reflexionar en lo que la democracia es y para qué sirve, antes de aspirar gracias a una operación alquímica obligatoria y universal, como si hubiera finalmente convertido el polvo en oro.

La Democracia misionalmente se quiere extender al resto del mundo como si se tratara de una nueva religión no es ni mucho menos la democracia all around de los sabios primerizos y en última instancia de los ingenuos griegos sino aquella otra, los ahora experimentados y pragmáticos romanos sin ninguna duda esta el camino agotado sin el que no hubiesen encontrado alguna utilidad práctica. Es decir una democracia como la del final del siglo esta falsa democracia que nos rige y que pregonamos hipotecada por mil y un condicionante financiero de fenómenos estructurales y sociales, y no nos hagamos ilusiones, haría mudar prontamente de leyes a los latifundistas, turnándose en activos y eficaces demócratas, entre comillas, precursores de espíritu neoliberal de nuestros administrativos; incluso porque no decirlo, de nuestros cuando no traficantes de las mayores aversiones. Esta claro del todo que las democracias nominales-occidentales no son censatarios ni racistas y el voto del ciudadano más rico o de piel más clara cuenta tanto en las urnas como el voto del ciudadano más pobre o de piel más oscura por lo que calibrando las cosas según sus apariencias la mirada puntual de una practica democrática que inicialmente fuera una mayor extensión geográfica para convencer de una vez a ustedes. Sin embargo si se me permite echar un chorro de agua fría en estor enormes y unánimes hervores, diré que para desgracia de los que sufren la realidad del mundo es muy diferente y de una manera u otra siempre acabamos por encontrar un cuerpo autoritario y particular, debajo de los ropajes democráticos elegantes. A los que más fueron casi mis primeros pasos que el acto de votar siendo expresión de una voluntad es también implícitamente y al mismo tiempo una tradición de renuncia al ejercicio de esa misma voluntad en la medida en que representa, sino formalmente si para efectos prácticos da la dirección de un poder propio al afirmarlo repito, cobró conscientemente pienso en el umbral de la cuestión pues no considere entonces los prolongamientos que construyese el acto electoral tanto desde un punto de vista institucional como desde un punto de vista de los diferentes individuos políticos y sociales en los que transcurre la vida política de una comunidad que a base de decir, de acuerdo con una expresión consagrada de sus representantes.

Mirando ahora las cosas más en serio pienso que no constituirá un producto concluido que siendo el acto de votar para la mayoría de la población equivalente a un acto de renuncia el voto podrá ser sin embargo, no viéndolo para una minoría el primer paso del proceso y aun con el aumento justificado con todos los formalismos democráticos mirar, y eventualmente pretender fin entre democráticos y que fueron duros en su concretización llegar hasta ofender frontalmente.

En principio ninguna sociedad mentalmente sana por ejemplo eligiria a productores y traficantes de drogas como sus representantes políticos pero la mala experiencia nos muestra que el ejercicio efectivo de amplias áreas de poder tanto en el ámbito nacional como en la esfera internacional esta en manos de estos y otros temerarios o de sus mandatarios directos o indirectos. Añadiré algo mas, ninguna clasificación de los depositarios de urnas seria incapaz de identificar en las opciones ciudadanas frescas los grupos y fenómenos financieros internacionales cuyas actividades, para dar un solo ejemplo, están arrastrando a la catástrofe económica al planeta en que vivimos causa común de la humanidad pero no su propiedad exclusiva.

Aprendemos de los libros, pero sobre todo de las acciones de la vida que de poco debería servirnos una democracia política por mas equilibrada que pareciera estar en sus estructuras internas y en su funcionamiento sino se hubiese constituido como la raíz y la razón de una democracia económica y cultural. Decir esto en los días que corren hasta ser mas que una fatalidad, un cansado lugar común de
ciertas limitaciones ideológicas de un pasado, pero supongo que seria difícil cerrar los ojos a la vivencia, no reconocer que aquella trinidad de democracia, la política, la económica y la cultural, cada una de ellas complementarias de las otras representó en la época de su prosperidad una de las mas fascinantes banderas del espíritu que a través de la historia fueron capaces de conmover corazones, avalar conciencias y movilizar voluntades. Hoy, en contrapartida, despreciadas y arrojadas al cubo de la basura como si se tratara de zapatos viejos la idea de una democracia ignómita dio lugar a un mercado obscenamente triunfal y la democracia cultural a la masificación industrial de las culturas y que no progresamos, retrocedemos y cada vez ira siendo más absurdo hablar de democracia si persistimos en el equivoco de identificarla solamente con sus expresiones inmediatas, esto es, objetivas y cuantitativas que se llaman partidos, parlamentos y gobiernos, sin mirar a su real contenido y a la utilización del voto como se justifica y los coloca en el lugar que ocupan. No se concluya con lo que estoy diciendo que estoy contra la existencia de partidos, soy miembro de uno de
ellos. No se piense que abomino en el parlamento ininputados los querría a todos, a unos mejor que a otros y tampoco se piense soy el inventor de una receta mágica que permitiría a los pueblos de ahora en adelante vivir sin gobiernos o deseara ser gobernada de acuerdo a los modelos pregonadamente democráticos, pero a mi ver incompletos e incoherentes que pretendemos hacer universales en una especie de sustancial fuga como si quisiéramos exhorcizar nuestros propios fantasmas en vez de simplemente reconocerlos, pelear contra ellos y vencerlos.

Dije incompletos, dije incoherentes porque no veo otra manera de designarlos. Una democracia bien entendida, entera redonda y radiante como un sol que a todos ilumina debería, en nombre de la democracia y solo entonces encontraría su más completa justificación comenzar con nuestro propio país, con nuestra propia comunidad con nuestra propia casa si esta premisa no es asumida y respetada y la experiencia cotidiana nos dice que no lo es, todos los razonamientos consecuentes todas las practicas en este caso la fundamentación del régimen y el funcionamiento del sistema quedarán irreversiblemente viciados y pervertidos.

Vimos ya como se considera obsoleto, pasado de moda, por no decir sencillamente ridículo, invocar y seguir una democracia económica y una democracia cultural, sin las cuales el aparato institucional al que llamamos democracia política se reducirá a su frágil castra. Acaso atractiva pero vacía en su auténtico contenido nutritivo y estructurante. Pero en las circunstancias de la vida actual, no obstante que incluso y quebradiza de las apariencias democráticas preservadas por el pretendido conservadurismo del espíritu mágico aprobado muchas veces por las formas superiores para continuar creyendo en la especie de una materialidad que obtiene de una trascendencia que le dio su nombre, que las circunstancias de la vida que los expendios y los colores que han adornado en todo esto a nuestros resignados ojos y nuestras apáticas mentes las formas de la democracia política se estén volviendo rápidamente opacos, sombríos, asustadores, de una manera todavía imprecisa, tal vez pero no por eso menos angustiante. Diré porque es así a mi modo de entender. Como siempre ocurrió y probablemente siempre acontecerá la cuestión más importante de la razón de este libro y en la que todos acabamos concluyendo es la cuestión del poder y el problema práctico y teórico con el que invariablemente nos enfrentamos es identificar quien lo posee averiguar como llego a el, verificar el rubro que de él parte, los medios y los fines a que acude. Si la democracia pues de hecho con falsa ingenuidad diciendo que gobierno y el pueblo por el pueblo y para el pueblo cualquier palabra sobre la cuestión del poder deberíamos se reduce el poder del pueblo, sería un pueblo quien querría su administración y siendo el pueblo quien administraría el poder está claro solo podría ser para su propio bien y para su propia felicidad pues eso estaría obligando, al final, sin ninguna pretensión de ningún científico a nivel conceptual en uno de los aspectos, la ley de la conservación. Ahora bien somos fin perverso tan grosero hasta el cinismo, pues sería proclamar hoy y eso es común que por el contrario, nadie puede pretender imponer un solo aspecto nada mas por ser supuestamente el mejor de los dos posibles. Para no ir mas lejos es la propia y concreta situación de uno de los más democráticos, los que nos dice si es verdad que los pueblos son gobernados verdad es también que no lo son por ellos mismos ni para ellos mismos, los gobiernos y sus representantes democráticamente elegidos, ahí es donde se encuentra el poder democrático. Respondo yo no estamos en una clase de derecho político, no estamos en un laboratorio en donde mezclando los cuerpos, sustancias químicamente puras tendremos de antemano la seguridad de llegar a un producto también químicamente puro. El poder democrático es producto del ejercicio del sufragio en el mejor de los casos libre y pensado – por definición provisional y coyuntural. Dependerá de nuestra unidad de valor la aceptación relativamente sensible de la voluntad política de una determinada sociedad Pero ayer como hoy, con una amplitud cada vez mayor abundan los ejemplos de que a cambios políticos de carácter aparentemente progresivo no responden los cambios económicos, culturales y sociales de una propaganda electoralista y que el resultado del sufragio aparentemente propicio.

Decir hoy socialista, social-demócrata, conservador o liberador y llamar a eso poder significa estar nombrando algo que no se encuentra donde imaginamos, está en otro inalcanzable lugar, el lugar del poder real, actuante y determinante cuyos contornos a veces creemos poder distinguir por detrás de las mallas institucionales, pero que se nos escapa cuando intentamos observarlo más de cerca e inevitablemente contraataca si tenemos la realidad de reducir su dominio subordinándolo a los intereses que le damos.

Con otras y más palabras digo que no fueron los pueblos quienes eligieron gobiernos para que éstos los llevasen al mercado, digo que es el mercado el que está condicionando a los gobiernos para que lleve a los pueblos, y si hablo de mercado es porque hoy más que nunca es el instrumento de dominio por su herencia del verdadero y único poder real, el poder económico y financiero mundial, no es democrático porque no lo ha elegido el pueblo, no es democrático porque no es regido por el pueblo y que finalmente no es democrático porque entre sus postulados no figura la felicidad del pueblo.

Sin embargo, es cierto que sobre esos y otros momentos evidentes la estrategia política de todos los rostros han impuesto un silencio para que nadie se atreva a insinuar que conociendo la verdad vengamos practicando la mentira o aceptando ser cómplices.

He hablado hasta ahora de lo que cuando libradas provocaciones la ilusión democrática es más de lo que deberíamos consentir y creo haberlo dejado con claridad suficiente: engaño de los sentidos y de la mente, apariencia falsa, sin embargo, no debo ni quiero olvidar los otros significados de ilusión, (falta)** por eso concédanme antes del remate de estas palabras un breve entrevago de la literatura y ficción, cuento fantástico, una parábola.

La noche pasada hice un viaje a Marte, pasé ahí 10 años y tomé muchas notas acerca de la vida que ahí se vive, me comprometí a no divulgar los secretos de los marcianos, pero voy a faltar a mi palabra, soy humano y deseo contribuir en la medida de mis esfuerzos al progreso de la humanidad a quien me enorgullezco de pertenecer; es muy importante esto y espero que algún día se tomen en cuenta mis actos, esto es del perjurio cometido con los no se cuántos miles de millones de mujeres y hombres que hay en la tierra tomen todos mi experiencia.

En Marte cada marciano es responsable de todos los marcianos, no tengo la certeza de haber comprendido bien, pero el tiempo que ahí estuve nunca vi a un marciano encogerse de hombros, debo aclarar que los marcianos no tienen hombres, pero espero que se comprenda la idea, otra cosa que me agradó en Marte es que no hay guerras, nunca las hubo, no se como se las arreglan ni ellos supieron explicármelo, tal vez porque yo no fue capaz de decirles qué es una guerra según mis patrones terrestres, incluso cuando les mostré dos animales salvajes seguían sin entender, a todo eso respondían que los animales son animales y los marcianos son marcianos.

Aún así, lo que más me desorientó de Marte fue no saber dónde estaban los campos y dónde la ciudad, tal vez ya no nos causa extrañeza ver un gran hospital, un gran museo o una gran universidad; los marcianos tienen todo esto como nosotros. Al principio cuando pedía razones la respuesta era siempre la misma: el hospital, el museo y la Universidad estaban ahí porque ahí eran necesarios, tantas veces me dieron esa respuesta que encontré mejor aceptar con naturalidad que la existencia de la escuela con 10 profesores marcianos en un sitio donde sólo había una criatura también marciana, ahí me respondieron que cada profesor enseñaba una materia diferente y por lo tanto todos eran necesarios. En Marte apreciaron mucho que en la tierra existen siete colores elementales y que de ahí se pueden obtener millones de tonalidades, ahí solo hay dos, el blanco y el verde. Aun cuando me hicieron jurar que no hablaría de lo que ahí vi, supongo que estarían dispuestos a cambiar todos los secretos de Marte por el modo de obtener un azul.

Cuando salí de Marte nadie vino a acompañarme a la puerta, pienso que en el fondo no nos prestan atención, ven de lejos nuestro planeta pero están muy ocupados con sus propias cosas.

Por mi parte, a estas alturas estoy dudando, puedo llevarles un poco de azul del cielo, o del mar, pero y después, ellos querrán venir a conocer la tierra y tengo la impresión que no les va a gustar.

Colorín Colorado, este cuento se ha acabado.

Una parábola no es creíble, y menos aun si es marciana. Al contrario de los discursos corrientes que siempre se pueden ir prolongando hasta las fronteras la resistencia de quien habla y la paciencia de quien los escucha. Una parábola es en cierta manera una proposición científica, tiene su principio y su fin propio, lógico y matemático. Si es bien cierto que cada uno tiene el derecho de hacer lo que quiere con las razas, con las extrapolaciones y los análisis no encuentren mucho que valga la pena. Quien tenga oídos para oír que oiga dijo alguien cuya vida fue también de algún modo una parábola.

Por eso me limitaría a proponer que nos interroguemos sobre los nexos y sustentos entre las maravillas de descubrir en mi parábola marciana y las consideraciones que sufre la democracia o la ilusión democrática. En lo que a mi respecta declaro que he tomado del sueño de la quimera marciana para mis propias interrogaciones es que cada marciano es responsable de todos los marcianos no para proclamar, a tanto no llega, cada ser humano es responsable de todos los seres humanos pero no igual. Dos. Si la determinación de los límites con el paso del tiempo acaba consagrando y resulta un caso de renuncia voluntaria por el ejercicio de los derechos y deberes propios. Tres. Si podemos seguir hablando de democracia sin que haya una presencia, una participación y una intervención constante de los ciudadanos en la vida colectiva, sin las fuentes de poder, sin el cumplimiento riguroso del parecer fundamental, del derecho según el cual todos los ciudadanos son iguales ante la ley, sin el reconocimiento no sólo formado, sino de lo que hable en los hechos de que los beneficios sociales sean de naturaleza estructurada económica y cultural deben ser sin condiciones reductoras aplicadas a toda la comunidad, etcétera, etcétera, etcétera.

Voy a terminar admito sin dificultad el supuesto previo de que estamos avanzando en una dirección a la sociedad democrática mundial, no me parece con todo que se quede en su pesimismo a aquellos que como yo, piensan que habría sido si acontece sólo el primer y cortisimo paso en un camino que nosotros mismos hemos empezado a recorrer, porque la democracia o es total o no es democracia.

Esto me induce a decir que europeo como soy, miembro de una sociedad que así misma tantas veces se ha llamado faro del mundo antes de soportar al resto del mundo, lo que con alguna frivolidad seguimos llamando democracia, deberíamos buscar las maneras de producirla mejor y distribuirla mejor en nuestras propias casas.

Estoy seguro de que el mundo necesita mucho más que la ilusión democrática que andamos fabricando y a la que se reduce al final, desgraciadamente, en demasiados casos, nuestras democracias.

Gracias por vuestra atención."

A árvore genealógica literária de José Saramago (Cadernos de Lanzarote Diário IV - 21/07/1996)

21 de Julho (de 1996)
"Uma revista espanhola teve a ideia de pedir a uns quantos escritores que elaborassem a sua árvore genealógica literária, isto é, a que outros autores consideravam eles como avoengos seus, directos ou indirectos, excluindo-se do inventado parentesco, obviamente, qualquer presunção de relações ou equivalências de mérito que a realidade, pelo menos no meu caso, logo se encarregaria de desmentir. Também se pedia que, em brevíssimas palavras, fosse dada a justificação dessa espécie de adopção ao contrário, em que era o «descendente» a escolher o «ascendente». A cada escritor consultado foi entregue o desenho de uma árvore com onze molduras dispersas pelos diferentes ramos, onde suponho que hão-de vir a aparecer os retratos dos autores escolhidos. A minha lista, com a respectiva fundamentação, foi esta: Luís de Camões, porque, como escrevi no Ano da Morte de Ricardo Reis, todos os caminhos portugueses a ele vão dar; Padre António Vieira, porque a língua portuguesa nunca foi mais bela que quando ele a escreveu; Cervantes, porque sem ele a Península Ibérica seria uma casa sem telhado; Montaigne, porque não precisou de Freud para saber quem era; Voltaire, porque perdeu as ilusões sobre a humanidade e sobreviveu a isso; Raul Brandão, porque demonstrou que não é preciso ser-se génio para escrever um livro genial, o Húmus; Fernando Pessoa, porque a porta por onde se chega a ele é a porta por onde se chega a Portugal; Kafka, porque provou que o homem é um coleóptero; Eça de Queiroz, porque ensinou a ironia aos portugueses; Jorge Luis Borges, porque inventou a literatura virtual; Gogol, porque contemplou a vida humana e achou-a triste." 
in, "Cadernos de Lanzarote Diário IV" 
Caminho, página 179, 21 de Julho de 1996

Mais datas - "Levantei-me do Chão" a partir da obra de José Saramago "Levantado do Chão" Criação de Carlos Marques

Mais informação, aqui

"A partir de Levantado do Chão de José Saramago
Criação de Carlos Marques"

AGENDA 2016 
– 24 de Abril | Montemor-o-Novo 22:30 (Biblioteca Municipal, comemorações 25 de abril)
– 26 e 27 Abril | Montemor-o-Novo (Biblioteca Municipal, Serviço Educativo)
– 29 de Abril | Cabrela 21:30 (Casa do Povo)
– 30 de Abril | Cortiçadas de Lavre 21:30 (Centro Cultural)
– 17 e 18 Junho | Évora 21:30 Teatro Garcia de Resende (CENDREV)

segunda-feira, 18 de abril de 2016

Novidades teatrais para 2017!! Vamos acompanhar



Consta que a Companhia de Teatro de Almada poderá levar ao palco em 2017, a encenação de duas obras de José Saramago. O romance "História do Cerco de Lisboa" (1989) e "Objecto Quase", livro de contos lançado em 1978.

Vamos acompanhar este dado com especial atenção, e aqui daremos futuramente mais informações.

De recordar que a Companhia de Teatro de Almada, através de Joaquim Benite, na temporada de 2007/2008, apresentou a peça de teatro "Que farei com este livro?" (1980)

Aqui, mais informação e sinopse de apresentação da obra, 

"Para assinalar o início da comemoração dos trinta anos de presença da CTA em Almada, o TMA apresenta uma peça de José Saramago: Que farei com este livro?. A escolha deste texto tem um significado especial, uma vez que foi a Companhia de Teatro de Almada quem o estreou, em 1980. Na altura a peça Que farei com este livro? foi escrita expressamente para a Companhia, no seguimento do êxito obtido com A noite: a estreia absoluta de Saramago no teatro, também em Almada. Que farei com este livro? relata a luta de Camões pela publicação de Os Lusíadas, a epopeia renascentista que é uma das obras basilares da Literatura portuguesa. Após a carreira em Almada o espectáculo será apresentado no Teatro Nacional D. Maria II e no Teatro Municipal de Faro.

José Saramago nasceu na aldeia ribatejana de Azinhaga, a 16 de Novembro de 1922. Os seus pais emigraram para Lisboa quando ele ainda não tinha três anos. Fez estudos secundários (liceal e técnico) que não pôde continuar por dificuldades económicas. No seu primeiro emprego foi serralheiro mecânico, tendo depois exercido diversas profissões: desenhador, funcionário da saúde e da previdência social, editor, tradutor e jornalista. Publicou o seu primeiro livro, um romance (Terra do pecado), em 1947. Colaborou como crítico literário na revista Seara Nova. Entre 1972 e 1973 fez parte da redacção do jornal Diário de Lisboa. Pertenceu à primeira Direcção da Associação Portuguesa de Escritores. Entre Abril e Novembro de 1975 foi director-adjunto do Diário de Notícias. A sua obra, que abarca a poesia, a crónica, o teatro e o romance tem sido distinguida com vários prémios em Portugal e no estrangeiro, entre os quais o Prémio Nobel da Literatura, em 1998.

Intérpretes Alberto Quaresma, Bruno Martins, Carlos Santos, Catarina Ascensão, Celestino Silva, José Martins, Luís Ramos, Luís Vicente, Maria Frade, Maria José Paschoal, Miguel Martins, Nuno Góis, Paulo Matos, Pedro Walter e Teresa Gafeira
Cenário Manuel Graça Dias e Egas José Vieira
Figurinos Sónia Benite
Luz José Carlos Nascimento"

Vídeo de apresentação da peça, via YouTube, aqui




sábado, 16 de abril de 2016

Edição comemorativa do 20.º aniversário do "Memorial do Convento" - Editorial Caminho, 2002 (Ilustrações de José Santa-Bárbara)


"Memorial do Convento" - Editorial Caminho, 2002 
Edição especial comemorativa do vigésimo aniversário da sua primeira edição, em Outubro de 1982. 
Ilustrada com pinturas de José Santa-Bárbara que se incluem no ciclo «Vontades. Uma leitura de Memorial do Convento».

"Sobre os jornais e redacções" Pequeno extracto da entrevista de Fernando Dacosta a José Saramago (18/01/1983 JL - Jornal de Letras)



"Quando andei por [os jornais], mesmo antes de trabalhar dentro das redações, exprimia já as mesmas ideias que exprimo hoje. De uma maneira geral a literatura que hoje faço continua ligada a esse tipo de textos. Às vezes, confesso, vem-me a saudade dos jornais… Não sou um caso único, penso que qualquer um que passou por eles há de lembrar-se até ao fim, há de sentir essa espécie de apelo, essa voz que chama de longe, essa sensação de estar metido dentro das coisas, que a literatura de um modo geral não dá."
Fernando Dacosta entrevista José Saramago (Jornal de Letras #50 - 18/01/1983)
"Escrever é fazer recuar a morte, é dilatar o espaço da vida”

Espectáculo "Quem quer ser Saramago?" na Biblioteca de Loulé (dia 22/04 - assinalar o dia do livro)

A presente informação pode ser recuperada e consultada, via "Sul Informação" aqui 

"A Biblioteca Municipal Sophia de Mello Breyner Andresen, em Loulé, vai associar-se às comemorações do Dia Mundial do Livro – 23 de abril – com três espetáculos, inspirados em Fernando Pessoa e José Saramago, destinados principalmente ao público infanto-juvenil."

Imagem de cena protagonizado pela Andante Associação Artística

Página do Facebook da companhia "Andante Associação Artística, aqui em https://www.facebook.com/andante.associacao.artistica/?fref=ts

Página do Facebook da companhia "Andante Associação Artística, aqui 

"Na sexta-feira, dia 22, das 10h30 às 11h30, e no sábado, dia 23, às 10h30, a Biblioteca Municipal Sophia de Mello Breyner Andresen recebe o espetáculo “Afinal o Caracol”, protagonizado por Cristina Paiva. No dia 22, a sessão destina-se às crianças dos 3 aos 5 anos dos jardins-de-infância, enquanto que no sábado o espetáculo tem como público-alvo crianças dos 6 meses aos 3 anos.

Neste espetáculo, «uma atriz e um livro contam a história de um caracol, das cócegas que ele fazia, de como virava e girava, e de como acabou por não cair».

A partir de alguns poemas de Fernando Pessoa, «um espetáculo que de uma forma simples, evidencia e partilha o prazer da leitura com as crianças», explica a Câmara de Loulé.

Cada sessão tem uma duração aproximada de 25 minutos, sendo que as inscrições devem ser feitas através do email biblioteca@cm-loule.pt.

Já no dia 22 de abril, às 21h30 é apresentado “Quem quer ser Saramago?”, com Rui Paulo, Cristina Paiva e Fernando Ladeira. Esta é, segundo a Câmara de Loulé, «uma viagem contra a crueldade, a humilhação e a mentira, guiada pela “Voz” e pela obra do único Nobel da língua portuguesa, com destino a um mundo mais digno, justo e verdadeiro. Esta peça tem a duração de 60 minutos.

Os espetáculos são promovidos pela Andante Associação Artística"

Exposição da artista plástica Lena Gal "Mulheres de Saramago" até dia 19/04 - Espaço Arte Publicações Europa-América


"Mulheres de Saramago"

"A exposição é uma revisão de Lena Gal sobre um conjunto de telas apresentado nos Açores em 2014. A artista plástica visita uma das figurações mais recorrentes na literatura saramaguiana - a mulher - e lê pelo traço característico da sua pintura as imagens aí sugeridas. O evento terá abertura no dia 05 de abril de 2016 às 18h no Espaço Arte (Av. Marquês de Tomar, 18, Lisboa) com performance de Dolores Matos e encerra no mesmo horário do dia 19 de abril com conversa entre Lena Gal e Rita Pais"


Página do Facebook da artista plástica Lena Gal, aqui


Site da livraria que recebe a exposição, aqui



 Algumas obras em exposição

Fotografias: Helena Mesquita




sexta-feira, 15 de abril de 2016

Para o magazine espanhol El Semanal, uma abordagem sobre fotografias que retratam a "marcha sobre Munique" de Hitler (Cadernos de Lanzarote Diário IV - 15/07/1996)

15 de Julho (de 1996)

"El Semanal, um magazine dominical que vem sendo distribuído por uns quantos jornais espanhóis que, suponho eu, não dispõem de meios para produzir os seus próprios suplementos, propôs a alguns escritores que escrevessem um comentário de três páginas sobre fotografias que eles mesmos escolheriam de um largo conjunto de imagens célebres, desde os dias de Niepce e Daguerre até este tempo em que estamos. A minha escolha foi rápida e o comentário, pensado e repensado, veio a dar no que segue: 

«No dia 8 de Novembro de 1923, um antigo cabo do exército bávaro, chamado Adolfo Hitler, entrou na sala subterrânea da Cervejaria Bürgerbrãu, onde a flor da burguesia "bem pensante" de Munique se encontrava reunida para discutir a situação política - e disparou um tiro de pistola para o tecto. Desde a invenção das armas de fogo, não é raro que apareça um tiro a substituir as palavras (quer as de quem tinha falta de outros argumentos quer as de quem simplesmente deixara de os ter porque a bala lhe levara a vida), mas este Hitler sabia já, pela experiência ganha como agitador desde que em 1919, por indicação dos militares, ingressou no Partido Operário Alemão, quanto podem valer os discursos capazes de despertar nos auditores a ambição, a sede de domínio ou o desejo de desforra. Não tinha precisado de ler em Shakespeare a fala de Marco António aos Romanos para conhecer a arte oratória de levar consciências ao engano: neste caso nem tanto era preciso, pois não fez mais do que convencer os burgueses de Munique de que ele, Adolfo Hitler, era o homem que o destino escolhera para salvar a Alemanha, cujos interesses e necessidades, tal como os entendia a burguesia, eram em tudo coincidentes com os dela própria. Arrebatando com a inflamada arenga uma assembleia que ao princípio se lhe mostrara contrária, Hitler anunciou a nomeação de "um novo governo nacional alemão", proclamou que assumia a sua presidência, e, certamente inspirado pelo exemplo da marcha dos fascistas italianos sobre Roma, propôs a imediata preparação, "a fim de salvar o povo da Alemanha", de uma marcha sobre Berlim, "essa Babilónia de iniquidades", disse. E terminou profetizando: "Amanhã, ou haverá um governo nacional alemão, ou seremos cadáveres os que aqui estamos." 
«Como, não obstante o entusiasmo, os novos aliados não deram à ideia da "marcha sobre Berlim" um apoio suficiente, Hitler decidiu substituí-la por uma "marcha sobre Munique", ou, com mais exactidão (visto que em Munique já estavam...), um desfile armado até ao Feldherrnhalle, o chamado "santuário dos generais". Certo de ter do seu lado a maioria da população da cidade e apostando na fragilidade da obediência das forças militares ao governo, Hitler lançou o seu golpe de Estado. A esperança de triunfo não durou mais que poucos minutos. Quando a manifestação já se aproximava do Feldherrnhalle, na Kõnigplatz, um pequeno destacamento de polícia cortou-lhe o caminho. Apanhada de surpresa quando estava convencida de ter a vitória ao alcance da mão, a tropa nacional-socialista debandou, deixando atrás de si catorze mortos. Hitler, que havia fugido sem glória do local do combate, foi detido dois dias depois. Julgado em Fevereiro do ano seguinte por um tribunal que notoriamente simpatizava com os seus projectos políticos, foi condenado a cinco anos de prisão por delito de alta traição, com perspectiva de suspensão da pena passados seis meses. Viria a ser amnistiado em Dezembro de 1924. No castelo de Landsberg, que foi o seu cárcere, Hitler escreveu a primeira parte de Mein Kampf. 
«Passaram treze anos sobre estes acontecimentos: estamos agora em Novembro de 1936, e Adolfo Hitler é, desde 1933, único amo e senhor na Alemanha. Exceptuando a sombra incómoda da vitória da Frente Popular em França, no mês de Maio, e, três meses antes, a da Frente Popular em Espanha, entretanto já a braços com o levantamento franquista, a Europa só tem motivos de satisfação para dar ao fascismo em geral e a Hitler em particular: no princípio de Março, as tropas alemãs entram na Renânia, desmilitarizada desde o fim da Primeira Guerra Mundial; três semanas mais tarde, no mesmo mês, as eleições para o Reichstag, cuidadosamente preparadas, dão 98,8% dos votos aos nacionais-socialistas; em 11 de Abril, em Portugal, o governo de Salazar cria a Mocidade Portuguesa, organização para a juventude, segundo os modelos fascistas; em Maio, Mussolini proclama o Imperium; em 17 de Junho, Heinrich Himmler é nomeado chefe das polícias alemãs; em 27 de Junho, o ex-comunista Jacques Doriot funda o Partido Popular Francês, que, denominando-se a si mesmo "partido da paz", apoia a Alemanha nazi; em 4 de Julho, a Sociedade das Nações levanta as sanções que haviam sido aplicadas à Itália em consequência da invasão da Etiópia; em 11 de Julho conclui-se um acordo de amizade entre a Alemanha e a Áustria; em 30 de Setembro, Salazar cria a Legião Portuguesa, milícia paramilitar fascista; em Outubro, o catolicismo austríaco impõe-se como regime monolítico e autoritário; em 24 de Outubro, a Alemanha reconhece de jure o império italiano; em 1 de Novembro, Mussolini emprega pela primeira vez a expressão "Eixo Berlim-Roma". Faltam poucos dias para que o governo de Franco seja reconhecido pela Alemanha e pela Itália, apenas alguns mais para que a Alemanha e o Japão assinem o pacto anti-Komintern. A Segunda Guerra Mundial está cada vez mais perto. 
«É um Hitler triunfante que nesta fotografia vemos desfilar com o seu séquito. Leva as mãos cruzadas à altura do cinturão do uniforme, postura sua que voltaremos a ver muitas vezes e que nenhum dos que o seguem se atreve a imitar. O cenário, com as estranhas chaminés fumegando, poderia pertencer a uma ópera wagneriana, poderia ser, por exemplo, a forja de Alberich no Ouro do Reno, mas se Adolfo Hitler, para dar maior solenidade à comemoração do 13.° aniversário da "marcha sobre Munique", mandou que tocasse uma orquestra, a música só poderá ter sido a que, no final da mesma ópera, acompanha a entrada dos deuses no Valhala. Na realidade, todos estes homens se crêem deuses. Já não andam à conquista do poder, têm-no, usam-no sem limites, o mundo só existe para os servir. Há treze anos, quando daqui saíram para forçar os generais bávaros - o que vemos na fotografia é a fábrica de cerveja Bürgerbrãu... -, um simples destacamento de polícia foi capaz de desbaratá-los. Hoje são donos de um exército, são donos de um povo inteiro - e preparam a guerra. 
«Poderia ser uma ópera de Wagner, poderia ser também um cenário de Blade Runner, e os que marcham um bando de criminosos. Foram um bando de criminosos.» 

in, "Cadernos de Lanzarote Diário IV"
Caminho, páginas 172 a 176 (15 de Julho de 1996)

Montagens cénicas de algumas capas das obras de José Saramago

"A Viagem do Elefante", a estatueta que simboliza a oferenda do rei D. João III ao seu primo, o arquiduque Maximiliano da Áustria. Pelo caminho seguem viagem o elefante Salomão e o seu cornaca Subhru 


"A Caverna", acompanhado das peças de barro e tintas para dar vida às formas, tal qual na olaria Algor, Cipriano Algor e sua filha Marta, tentaram responder aos sinais da modernidade impostos pelo Centro Comercial  


"A Bagagem do Viajante", e os mapas que auxiliam o viajante na sua descoberta e orientação por novos caminhos. Obra do início da década de 70 do século passado e que compila pequenas crónicas e histórias


"Viagem a Portugal", o mapa de Portugal; obra que junta a identificação de monumentos históricos nos lugares mais improváveis do país
 

"História do Cerco de Lisboa", a espada dos Cruzados e a marca que Raimundo Silva deixa na revisão de uma obra, ao substituir o sim pelo "Não" na ajuda dos Cruzados às tropas portuguesas capitaneadas por Dom Afonso Henriques ao tomarem de assalto a cidade de Lisboa aos mouros


"A Maior Flor do Mundo", "O Silêncio da Água" e "O Conto da Ilha Desconhecida", obras acompanhadas de pequenos símbolos infantis e que remetem estas obras para o imaginário das histórias para os mais novos 


"As Pequenas Memórias" e a marioneta; obra autobiográfica que nos remete para a vida de José Saramago até aos seus quinze anos


"O Homem Duplicado" e o espelho; a acção de Tertuliano Máximo Afonso na busca do seu duplicado, Daniel Santa-Clara (António Claro), descoberto através do visionamento de um filme 


"Manual de Pintura e Caligrafia", "A Noite" e "Levantado do Chão" com os cravos depositados, símbolo da revolução de Abril e que nos remetem para a acção de libertação 


"Alabardas Alabardas Espingardas Espingardas" e as réplicas de armas usadas ao longos dos tempos, e que aqui remetem para a obra inacabada de José Saramago, como grito de alerta contra a indústria que alimenta as guerras e conflitos bélicos 


"As Intermitências da Morte", a caveira e a máscara; quando "no dia seguinte ninguém morreu" a morte torna-se figura central da acção até no limite do imaginável se apaixona por um modesto violoncelista


"Levantado do Chão" e o selo da livraria A das Artes (de Joaquim Gonçalves, Sines - Alentejo) e a espiga; a luta de várias gerações da família Mau-Tempo, a fome e a luta dos trabalhadores camponeses no Alentejo senhorial e latifundiário

quinta-feira, 14 de abril de 2016

"Sobre a fotografia" publicado em os "Cadernos de Lanzarote Diário IV" (26/04/1996)



26 de Abril (de 1996)
"Sobre a fotografia: 
Não há nenhum motivo para sorrirmos ao ciclope, ao monstro de um só olho que é a câmara fotográfica. E, apesar disso, nunca estamos tão desarmados como diante duma objectiva. Ao princípio cremos poder enganá-la, ou porque fechámos o rosto e endurecemos o olhar, ou porque simulámos a expressão que a memória do espelho nos disse ser a mais favorável. Nesse momento começa uma luta entre a paciência do fotógrafo e a resistência de quem se lhe opõe. A paciência do fotógrafo é infinita, a resistência de quem está a ser fotografado acabará sempre por quebrar-se. Cada disparo do obturador atinge um ponto vital das defesas, aos poucos a muralha vai sendo derrubada, até que, por fim, as verdades que por trás dela se escondiam começam a aparecer, não ainda as verdades todas, mas uns quantos fragmentos delas, e também o medo do fotografado de que o processo continue até à exaustão de si mesmo. Em geral, não se chega tão longe. Piedoso, o fotógrafo pára no último instante, detém o fotografado quando ele já vai a cair no abismo, e tudo mais ou menos se recompõe. Mais ou menos. Mal refeito do susto, o fotografado suspira julgando-se livre, enquanto o fotógrafo se afasta a pensar nos bocadinhos de alma que leva dentro da caixa, como o pescador à linha vai contando os peixes que roubou ao cardume."
in, "Cadernos de Lanzarote Diário IV"
Caminho, páginas 123 e 124

Conferência de apresentação e lançamento da obra "Caim" na Culturgest (30/10/2009)

Pode ser recuperado e visualizado, via YouTube, aqui

“A história dos homens é a história dos seus desentendimentos com deus, 
nem ele nos entende a nós , 
nem nós o entendemos a ele .” 
José Saramago

domingo, 10 de abril de 2016

Juan José Tamayo "Saramago: Deus, Silêncio do Universo" - Revista Blimunda (edição #1)

Artigo de Juan José Tamayo - "Saramago: Deus, Silêncio do Universo", publicado na edição #1 da revista "Blimunda", aqui
em https://pt.scribd.com/doc/120464475/Blimunda-N-º-1-junho-2012

Durante os últimos cinco anos da vida de José Saramago tive o privilégio de usufruir da sua amizade, de partilhar experiências de fé e de não-crença, de solidariedade e de trabalho intelectual, em total sintonia. No momento de refletir sobre a sua personalidade, a primeira imagem que espontaneamente me vem à memória é a parábola que na tradição bíblica conhecemos como “O bom Samaritano”, que o evangelho de Lucas narra deste jeito:

“Certo homem descia de Jerusalém para Jericó e caiu em poder dos salteadores, que, depois de o despojarem e encherem de pancadas, o abandonaram, deixando-o meio morto. Por coincidência, descia por aquele caminho um sacerdote, que, ao vê-lo, passou adiante. Mas um samaritano que ia de viagem, chegou ao pé dele e, vendo-o encheu-se de piedade. Aproximou-se, ligou-lhe as feridas, deitando nelas azeite e vinho,colocou-o sobre a sua própria montada, levou-o para uma estalagem e cuidou dele. No dia seguinte, tirando dois denários, deu-os ao estalajadeiro, dizendo: “Trata bem dele e o que gastares a mais, pagar-to-ei quando voltar”. Qual destes três te parece ter sido o próximo daquele homem que caiu nas mãos dos salteadores?” O doutor da Lei que lhe tinha feito a pergunta respondeu: “O que usou de misericórdia para com ele.“Jesus retorquiu: “Vai e faz tu também do mesmo modo”. (Lc, 10, 29-37)


Esta parábola é, sem dúvida, uma das mais severas críticas à religião oficial, cheia de leguleio e insensível ao sofrimento humano; uma das denúncias mais radicais contra a casta sacerdotal e clerical, dependente do culto e alheia ao grito das vítimas, e um dos mais belos cantos à ética da solidariedade, da compaixão, da proximidade, da alteridade, da fraternidade-sororidade. Uma ética laica, por fim, não mediada por qualquer motivação religiosa. O sacerdote e o levita, funcionários de Deus, passam ao largo, pior ainda, dão uma volta maior para não auxiliar a pessoa maltratada. O samaritano, que estava fora da religião oficial e era considerado herege pelos judeus, aparece, aos olhos de Jesus e do próprio doutor da Lei, como exemplo a imitar por ter tido entranhas de misericórdia. Pelo seu comportamento humanitário, o herege converte-se em sacramento do próximo; pela sua atitude impiedosa, o sacerdote e o levita tornam-se anti sacramento de Deus; é a religião do avesso ou, se se preferir, a verdadeira religião, a que consiste em defender os direitos das vítimas, em caminhar pelo trilho da justiça e seguir a direção da compaixão. Assim entenderam a religião os profetas de Israel, os fundadores e reformadores das religiões.

O “fator Deus”

Saramago sempre se declarou ateu, e no seu ateísmo foi um crítico impenitente das religiões, dos seus atropelos, das suas falsidades, sobretudo das guerras e cruzadas convocadas, legitimadas e santificadas por elas em nome de Deus… Já se disse que as religiões, todas elas, sem exceção… foram e continuam a ser causa de sofrimentos inenarráveis, de matanças de monstruosas violências físicas e espirituais que constituem um dos mais tenebrosos capítulos da miserável história humana”. Com a história na mão, quem vai negar tamanha verdade?

Mas a crítica de Saramago vai mais além e chega ao coração das religiões, a Deus mesmo, em cujo nome, afirma, “se permitiu e justificou tudo, principalmente o pior, o mais horrendo e cruel”. E dá como exemplo a Inquisição, que compara com os talibãs de hoje, qualifica como "organização terrorista” e acusa de interpretar perversamente os seus próprios textos sagrados nos quais dizia acreditar, até fazer um casamento monstruoso entre a Religião e o Estado “contra a liberdade de consciência e o direito a dizer não, o direito à heresia, o direito a escolher outra coisa, que é só isso o que a palavra heresia significa”. Esta denúncia de Deus situa-se dentro das mais importantes e incisivas críticas da religião de ontem, como a de Epicuro e Demócrito, a de Jesus de Nazaré e a do cristianismo primitivo, como a dos mestres da suspeita, e de hoje, como a dos cientistas.

Mas, mesmo quando pensa que os deuses só existem no cérebro humano, o prémio Nobel português preocupa-se com os efeitos do “fator Deus” – título de um dos seus mais célebres e celebrados artigos-, que está presente na vida dos seres humanos, crentes ou não,como se fosse dono e senhor dela, se exibe nas notas de dólar, intoxicou o pensamento e abriu as portas às mais sórdidas intolerâncias. O "Fator Deus” em que se converteu o Deus islâmico nos atentados contra as Torres Gémeas ao grito de “Morte aos infiéis!” de Osama Bin Laden. 


Juntamente com a crítica da religião, de Deus e do “fator Deus”,cabe destacar o sentido solidário da vida que caracterizou Saramago. A partir da filantropia e sem qualquer apoio religioso, foi o defensor das causas perdidas, algumas das quais foram ganhas graças ao seu apoio. Cito apenas três, de entre as mais emblemáticas. Uma era a solidariedade para com o povo palestiniano perante o massacre de que foi objeto entre dezembro de 2008 e janeiro de 2009 por parte do exército israelita que causou 1400 mortos e que o Nobel português qualificou como genocídio. A segunda, o acompanhamento e apoio à dirigente sarauí Aminatu Haidar durante a sua greve de fome no aeroporto de Lanzarote. A terceira, ter destinado os direitos de autor do seu último romance às vítimas do terramoto do Haiti.

Quando relia Caim, vieram-me à memória as palavras de Epicuro:“Vã é a palavra do filósofo que não seja capaz de aliviar o sofrimento humano”. No caso de Saramago, as suas palavras e os seus textos não foram vãos. Foram carregados de solidariedade e de compromisso para com as pessoas mais vulneráveis. Por isso me atrevo a chamar-lhe respeitosamente “bom samaritano”.

“Deus é o silêncio do universo”

“Deus é o silêncio do universo e o ser humano o grito que dá senti-do a esse silêncio”. Esta definição que Saramago dava de Deus é uma das mais belas que alguma vez li ou ouvi. Li-a nos seus Cadernos de Lanzarote, de 1993, e dei-a a conhecer por onde quer que eu falasse de Deus. O próprio Saramago o recorda em O Caderno: “Há muitos anos, nada menos que em 1993, escrevi nos Cadernos de Lanzarote umas quantas palavras que fizeram as delícias de alguns teólogos desta parte da Península, especialmente Juan José Tamayo, que desde então, generosamente me deu a sua amizade. Foram estas: “Deus é o silêncio do universo e o ser humano o grito que dá sentido a esse silêncio”. Reconheça-se que a ideia não está mal formulada, com o seu quantum satis de poesia, a sua intenção levemente provocadora e o subentendido de que os ateus são muito capazes de se aventurar pelos escabrosos caminhos da teologia, ainda que seja elementar” (Alfaguara, Madrid, 2009, pp. 152-153).

Esta definição merecia figurar entre as vinte e quatro definições – vinte e cinco, com ela – de outros tantos sábios reunidos num Simpósio que o Libro de los 24 filósofos (Siruela, Madrid, 2000) reco-lhe, e cujo conteúdo foi objeto de um amplo debate entre filósofos e teólogos durante a Idade Média. Para um teólogo heterodoxo como eu, seguidor das místicas e dos místicos judeus, cristãos, muçulmanos como o Pseudo-Dionísio, Rabia de Bagdad, Abraham Abufalia, Algazel, Ibn al Arabi, Rumi, Hadewijch de Antuérpia, Margarita Porete, Hildegard von Bingen, Mestre Eckhardt, Juliana de Norwich, João da Cruz, Teresa de Jesus, Baal Shem Tov) cristãos laicos como Dag Hammarksjlöd, hindus como Tukaram e MohandasK. Gandhi e não crentes como Simone Weil, é mais que suficiente. Dizer mais seria uma falta de respeito para com Deus, acredite-se ou não na sua existência. “Se compreenderes – dizia Agostinho de Hipona – não é Deus”.

Permitam-me contextualizar a definição tal como a vivi há pouco mais de um lustro. Caminhávamos pelas ruas de Sevilha no dia 11 de Janeiro de 2006, o escritor e prémio Nobel José Saramago, a sua esposa, a jornalista Pilar del Río, hoje entre nós, a pintora Sofía Gandarias e eu em direção ao Paraninfo da Universidade Hispalense para participar num Simpósio sobre Diálogo de Civilizações e Modernidade. Às 9 da manhã, ao passar pela plaza de la Giralda, os sinos da catedral de Sevilha – antes mesquita, mandada construir pelo califa almóada Abu Yacub Yusuf - começaram a repicar louca-mente. “Os sinos tocam porque passa um teólogo”, disse Saramago com o seu habitual sentido de humor. – “Não – respondi-lhe no mesmo tom – os sinos repicam porque um ateu está prestes a converter-se ao cristianismo”. Nesse diálogo fugaz, a resposta do romancista português não se fez esperar: “Isso nunca. Fui ateu toda a minha vida e continuarei a sê-lo no futuro”. Veio-me à mente de imediato uma poética definição de Deus que lhe citei sem hesitação:“Deus é o silêncio do universo e o ser humano o grito que dá sentido a esse silêncio”. “Essa definição é minha”, reagiu sem demora o Prémio Nobel. “Efetivamente, por isso é que a citei – respondi-lhe. E essa definição está mais perto de um místico que de um ateu”.A minha observação impressionou-o. Nunca ninguém lhe tinha dito nada parecido e deu-lhe que pensar, sem que por isso se tivesse deixado levar pela minha ocorrência. Era um homem de convicções profundas.

Em luta titânica com Deus

Saramago partilhou com Nietzsche a parábola de Zaratustra e o apólogo do Louco sobre a morte de Deus e talvez pudesse assinar por baixo de duas das afirmações mais provocadoras: “Deus é a nossa mais longa mentira” e “o melhor é nenhum deus, o melhor é cada um construir o seu destino”. Talvez tivesse a mesma opinião que Ernst Bloch em que “o melhor da religião é ela criar hereges” e que“só um bom ateu pode ser um bom cristão, só um bom cristão pode ser um bom ateu”. A sua vida e a sua obra foram uma luta titânica com Deus num braço de ferro.

No seu romance Caim, Saramago recria a imagem violenta e sanguinária do Deus da Bíblia judaica, “um dos livros mais cheios de sangue da literatura mundial”, no dizer de Norbert Lo-hfink, um dos mais prestigiados biblistas do século XX. Imagem que continua nalguns textos da Bíblia cristã, onde Cristo é apresentado como vítima propiciatória para reconciliar a humanidade com Deus e que se repete no teólogo medieval Anselmo de Cantuária, que apresenta Deus como dono de vidas e bens e como um senhor feudal, que trata os seus adoradores como se se tratasse de servos da gleba e exige o sacrifício do seu filho mais querido, Jesus Cristo, para reparar a ofensa infinita que a humanidade cometeu contra Deus”.

O Deus assassino de Caim continua presente em muitos dos rituais bélicos do nosso tempo: nos atentados terroristas cometidos por falsos crentes muçulmanos que em nome de Deus praticam a guerra santa contra os infiéis; nos dirigentes políticos auto qualificados como cristãos, que apelam a Deus para justificar o derramamento de sangue de inocentes em operações que têm o nome de Justiça Infinita ou Liberdade Duradoura; em políticos israelitas que, julgando-se o povo escolhido de Deus e únicos proprietários da terra que qualificam como “prometida”, levam a cabo operações de destruição em massa de territórios, erguem muros carcerários e perpetuam assassínios, calculados impunemente, de milhares de palestinianos.

Depois destas operações, Saramago não podia senão estar de acordo com o testemunho do filósofo judeu Martin Buber: “Deus é a palavra mais vilipendiada de todas as palavras humanas. Nenhuma tem sido tão manchada, tão mutilada… As gerações humanas fizeram cair sobre esta palavra o peso da sua vida angustiada, e oprimiram-na contra o chão. Jaz no pó e suporta o peso de todas elas. As gerações humanas, com os seus partidarismos religiosos, dilaceraram esta palavra. Mataram e deixaram-se matar por ela. Esta palavra tem as suas impressões digitais e o seu sangue… Os homens desenham um boneco qualquer e escrevem por baixo a palavra “Deus”. Assassinam-se uns aos outros e dizem: “fazemo-lo em nome de Deus”… Devemos respeitar os que proíbem esta palavra, porque se revoltam contra a injustiça e os excessos que com tanta facilidades e cometem com uma suposta autorização de “Deus”. Eu também ponho a minha rubrica por baixo desta afirmação de Buber. Por isso muito raramente ouso pronunciar o nome de Deus.

A luta contra os fundamentalismos, os religiosos e os políticos, é o melhor antídoto contra o Deus violento e contra a violência em nome de Deus. Saramago esteve comprometido nessa luta não violenta de pensamento, palavra e obra.

Efetivamente, a vida e a obra de Saramago foram uma permanente luta titânica com-contra Deus. Como fora a do Job bíblico – “o Prometeu hebraico”, para Bloch -, que maldiz o dia em que nasceu, sente nojo da sua vida e ousa perguntar a Deus, em tom desafiante, porque é que o ataca tão violentamente, porque é que o oprime de maneira tão desumana e porque é que o destrói sem piedade (Job,10). Ou como o patriarca Jacob, que passou uma noite inteira num braço de ferro com Deus e acabou com o nervo ciático ferido (Génesis 32, 23-33). Não é o caso de Saramago, que saiu incólume das brigas com Deus e nunca se deu por vencido e que aos seus 87 anos continuou, em Caim, a perguntar-se e a perguntar aos teólogos e crentes que diabo de Deus é este que, para enaltecer Abel, tem de desprezar Caim.

Familiarizado com a Bíblia, a judaica e a cristã, recria com humor, um humor iconoclasta do divino e desestabilizador do humano, algumas das suas figuras mais emblemáticas e desmente as histórias com que, segundo León Felipe, “embalaram o berço do homem” (sic). Fê-lo em O Evangelho Segundo Jesus Cristo, romance que apresenta Jesus de Nazaré como um homem que vive, ama e morre como qualquer outra pessoa e a quem Deus escolhe como elo de um imenso movimento estratégico e como vítima de um poder que o ultrapassa e acerca do qual nada pode fazer.

Voltou a fazê-lo no romance já citado, Caim, onde recria literária e teologicamente o mito bíblico, que vai buscar as suas imagens e símbolos às tradições mais antigas sobre as origens da humanidade. A Bíblia apresenta Caim como o assassino do seu irmão Abel, impelido pela inveja, e Deus, como “perdoa-vidas”. Saramago inverte os papéis do bom e do mau, do assassino e do juiz. Responsabiliza deus, o senhor (sempre com minúscula) pela morte de Abel e acusa-o de ser rancoroso, arbitrário e enlouquecedor das pessoas. Caim mata o seu irmão não arbitrariamente, mas sim em legítima defesa, porque deus o tinha preterido em seu favor. E mata-o porque não pode matar deus. Partilhe-se ou não da leitura que Saramago faz da Bíblia judaica, creio que temos de estar de acordo com ele em que “a história dos homens é a história dos seus desencontros com deus, nem ele nos entende a nós, nem nós o entendemos a ele”. Excelente lição de contra-teologia em tempos de fundamentalismos religiosos!

Qualquer que tenha sido a responsabilidade de Caim ou de Deus na morte de Abel, fica de pé a pergunta que hoje continua tão viva como então ou mais e que apela à responsabilidade da humanidade na atual desordem mundial, nas guerras e nas fomes que assolam o nosso planeta: “Onde está o teu irmão?” (Génesis 4, 9). E a resposta não pode ser um evasivo “Não sei. Acaso sou guarda de meu irmão?”, mas sim, continuando com a Bíblia, a parábola evangélica do Bom Samaritano, que demonstra compaixão para com uma pessoa maltratada, e que é religiosamente sua adversária. Excelente lição de ética solidária nestes tempos em que a ética está submetida ao assédio do mercado!

Juan José Tamayo
Diretor da Cátedra de Teologia e Ciências das Religiões
Universidade Carlos III de Madrid
Tradução de Artur Guerra


Revista Blimunda (#1) "De relance" Sobre a concepção da capa da edição norueguesa de Caim, por Marianne Zaitzow

O presente artigo, está publicado na edição #1 da revista "Blimunda" (páginas 26 e 27) e pode ser recuperado, para leitura, aqui

(Kain, edição norueguesa, editora Cappelen Damn)

"De relance"
"A capa de um livro pode assumir leituras muito diversas em função dos olhos que a observam. Se para o departamento de marketing de uma editora a capa é a embalagem que vai divulgar e, preferencialmente, vender o livro, para o leitor bibliófilo é a porta de entrada,bem ou mal sucedida, para um universo onde anseia perder-se. Para o livreiro é um elemento fundamental na arrumação do seu espaço de venda e para o técnico da gráfica pode ser uma dor de cabeça,caso as cores pedidas não se misturem da maneira exata. Inaugurando um espaço de conversa com designers responsáveis pelas capas dos livros de José Saramago, escolhemos a edição norueguesa de Caim (Kain), desenhada por Marianne Zaitzow para a editora Cappelen Damm. A ideia é trazer um pouco de luz ao processo complexo e nem sempre pacífico de criar, desenhar e fixar uma capa, conjugando as indicações do editor, as eventuais sugestões do autor, a linha gráfica de uma determinada coleção, a fidelidade ao conteúdo do livro e, muitas vezes, a necessidade de distinção entre os milhares de outras capas que povoam as livrarias. Numa troca de e-mails, Marianne Zaitzow falou à Blimunda sobre o seu processo de trabalho durante a conceção da capa de Kain. 

Sobre um fundo amarelo, pontuado, nos quatro cantos, por porme-nores que parecem indicar pequenos rasgões, como se a capa fosse um poster preso por pregos numa parede, uma mão de dedo em riste abala as letras que compõem o título do livro. A imagem é estilizada, construída através da técnica do stencil, e não precisa demais pormenores do que a forma e a cor, negro, para transmitir uma força pictórica que tem correspondência direta com o conteúdo do romance de Saramago. A mão de Deus, primeira e mais óbvia leitura desta capa, é igualmente a mão do autor, como explica Marianne Zaitzow: “A mão foi a minha primeira ideia para a imagem da capa. Normalmente, trabalho a ideia de uma capa durante muito tempo,até estar convencida de ter captado a essência do livro. Neste caso, a mão remete para Deus e para a história bíblica de Caim, mas é igualmente a mão do próprio Saramago, esmagando o nosso entendimento comum da Bíblia.” Portanto, quem não conhecesse o autor e encontrasse este livro, com esta capa concreta, numa livraria, teria como primeira mensagem a certeza de não encontrar a história de Caim tal como é contada na Bíblia, mas uma outra, talvez desconcertante, a julgar pelas letras do título em quase derrocada.

Esta estrutura só foi possível pelo facto de a designer ter beneficiado de total liberdade no que respeita à colocação dos elementos constituintes da capa do livro. O único elemento que foi definido pelo editor foi o logotipo da editora e o seu posicionamento na capa. De resto, pude colocar todos os elementos onde quis colocar. É certo que a situação mais comum é o nome do autor e o título surgirem no topo, mas neste caso creio que a o conceito da capa é reforçado pela colocação do título em baixo”.

Para as letras, Marianne Zaitzow escolheu o tipo Bad Type, “porque tem aquela aparência simples e
naif que parece ter sido desenhada à mão e, apesar disso, é forte, poderoso. Na verdade, é uma parte muito importante de toda a imagem.” Essa aparência manual ganha leitura quando se relaciona com a imagem da mão, já que a técnica do stencil é, igualmente, uma técnica com componente manual preponderante, e mesmo as suas reproduções em computador, graças a programas de desenho preparados para replicarem os gestos e os processos de técnicas artesanais, não perdem essa vertente.

Descrevendo o seu processo de trabalho a partir de um exemplo sem relação com o design, Mariann Zaitzow destaca a relação profunda e bilateral que a capa deve estabelecer com o livro a que serve de rosto: “A capa está muito relacionada com o título do livro. Como designer, acho importante contar a história do livro na capa. A minha função é ser a 'voz' do autor, não a minha própria voz. É como se tivéssemos de vestir outra pessoa. Temos de a conhecer, saber quem é, como pensa, como trabalha, onde vive. Não vamos vestir um vestido a um homem que trabalha como mineiro...” No caso de Kain, o efeito foi bem sucedido e aquilo que parece uma 'desarrumação' dos códigos habitualmente utilizados no registo de um título é, na verdade, um efeito visual capaz de resumir parte considerável da essência deste romance de José Saramago. A roupa adequada, portanto."

"Saramago pide cerrar todos los zoológicos del mundo" - Publicado a 12/03/2009 no blog "La crónica verde" do 20minutos.es (César-Javier Palacios)

"Saramago pide cerrar todos los zoológicos del mundo"
Por César-Javier Palacios (12 de Março de 2009)

O artigo e tomada de posição de José Saramago pode ser recuperada, aqui
em http://blogs.20minutos.es/cronicaverde/2009/03/12/saramago-pide-cerrar-todos-zoolaigicos-del-mundo/

"Otra vez el genial José Saramago, Premio Nobel de Literatura en 1998, vuelve a golpear en nuestras conciencias, soñando claro y fuerte con un mundo mejor al que se enfrenta tan sólo armado por la razón. Un mundo de respeto, más justo con las personas, pero también con los animales, el paisaje y todo lo que nos rodea.

Su último aldabonazo es en contra de los zoológicos y los espectáculos de circo con animales. Lo hace para defender algo tan aparentemente anecdótico como la vida de Susi, la pobre elefanta deprimida del zoológico de Barcelona de la que ya os hablé la semana pasada.

Os pongo a continuación el principio de su artículo Susi, publicado el paso 19 de febrero en su muy recomendable blog personal El cuaderno de Saramago, una dura crítica a estos centros de reclusión de animales que deberían cerrarse cuanto antes. Gracias maestro."

«Si yo pudiera, cerraría todos los zoológicos del mundo. Si yo pudiera, prohibiría la utilización de animales en los espectáculos de circo. No debo ser el único que piensa así, pero me arriesgo a recibir la protesta, la indignación, la ira de la mayoría a los que les encanta ver animales detrás de verjas o en espacios donde apenas pueden moverse como les pide su naturaleza. Esto en lo que tiene que ver con los zoológicos. Más deprimentes que esos parques, son los espectáculos de circo que consiguen la proeza de hacer ridículos los patéticos perros vestidos con faldas, las focas aplaudiendo con las aletas, los caballos empenachados, los macacos en bicicleta, los leones saltando arcos, las mulas entrenadas para perseguir figurantes vestidos de negro, los elefantes haciendo equilibrio sobre esferas de metal móviles. Que es divertido, a los niños les encanta, dicen los padres, quienes, para completa educación de sus vástagos, deberían llevarlos también a las sesiones de entrenamiento (¿o de tortura?) suportadas hasta la agonía por los pobres animales, víctimas inermes de la crueldad humana. Los padres también dicen que las visitas al zoológico son altamente instructivas. Tal vez lo hayan sido en el pasado, e incluso así lo dudo, pero hoy, gracias a los innúmeros documentales sobre la vida animal que las televisiones pasan a todas horas, si es educación lo que se pretende, ahí está a la espera."»

Artigo de Jay Fox sobre "A Viagem do Elefante" - "The Elephant's Journey" (Stay Thirsty Magazine - 09/04/2016)


O artigo pode ser recuperado e consultado aqui,

Jay Fox (Brooklyn, NY, USA - 09/04/2016)

"The past is an immense area of stony ground that many people would like to drive across as if it were a road, while others move patiently from stone to stone, lifting each one because they need to know what lies beneath. Sometimes scorpions crawl out or centipedes, fat white caterpillars or ripe chrysalises, but it's not impossible that, at least once, an elephant might appear, and that elephant might carry on its shoulders a mahout named subhro, meaning white, an entirely inappropriate word to describe the man who, in sight of the king of portugal and his secretary of state, appeared in the enclosure in belém looking every bit as filthy as the elephant he was supposed to be taking care of."

José Saramago happened to be alive just long enough to discover this elephant, as well as his handler (or mahout), whose name happened to be Subhro. He was also alive just long enough to hear the story about how the elephant, whose name was Solomon, was given to the Archduke Maximilian as a wedding gift from King Joao III of Portugal in 1551.

Luckily for us, Saramago was so tickled by the tale that he decided to write a novel about the journey that the elephant and Subhro made from Belém, a parish in Lisbon, to Vienna, the home of the Archduke. The trek sees the elephant and his mahout cross the Iberian Peninsula, sail to Italy, and then scale the Alps with a few stops in some of the great cities of the Late Renaissance along the way. Published in Portuguese as A Viagem do Elefante in 2008, and translated into English by Margaret Jull Costa and published two years later as The Elephant's Journey, it was the second to last book that the Nobel winner finished prior to his death in 2010.

Those who casually gloss over the past probably would find the work of José Saramago to be a tedious exercise in the study of minutia made all the more annoying because of his style. Capitalization, quotation marks and other, seemingly necessary elements of punctuation are absent. The dialogue is sometimes more like the banter of a Marx Brothers film than the type of high-minded discourse one would expect from a book of serious literature. The pacing of the plot is frequently interrupted because the narrator wanders off on tangents and must, every so often, literally catch up to the procession of porters, soldiers and officers escorting the elephant through Portugal or Spain or Italy.

Saramago is a writer for those who would sacrifice twists and turns of plot for the type of flowing rhythm that would make Faulkner jealous. While it is not as groundbreaking as his 1991 novel, The Gospel According to Jesus Christ, as epic as Blindness, or as witty as what may arguably be my favorite of his works, Death With Interruptions, this novel is perhaps one of his better showings because it is so short. The Elephant's Journey is like a Russian imperial stout in that regard. It belongs in an eight-ounce snifter.

The novel also reveals some of the aspects that have made Saramago one of my favorite writers. He is knowledgeable without being pedantic; he is exceptionally clever and never takes great pains to set up elaborate jokes; and he knows how to set a pace. He is the type of humorist who doesn't need punch lines so much as he needs a few idiots talking in circles, as demonstrated by Subhro's run-in with a priest and his ecclesiastical team while in Padua. The priest asked if Subhro could get the elephant—now named Suleiman instead of Solomon because the Archduke had decreed it to be so—to perform a miracle by kneeling before the Basilica of Saint Anthony. "…Is there any hope of success, [some members of the ecclesiastical team] asked, Very much so, even though we are in the hands of an elephant, Elephants don't have hands, That was a manner of speaking, like saying, for example, that we're in the hands of god…"

And yet there's another humor hiding beneath these kinds of idiotic interactions. It's the same kind of smartass' smirk that you'll find in the pages of Pynchon, Borges and Balzac. Saramago's work reminds you not only to laugh at life every once in a while, but that it's usually the least stupid thing that you can do."

Link: Jay Fox at Stay Thirsty Publishing