Perguntam-me não raras vezes:
- "Qual o livro de José Saramago que mais gostaste de ler?"
A resposta que pode ser dada a cada momento:
- "Impossível de dizer... não sei responder, não seria justo para com outros (livros) não nomeados. Mas uma coisa sempre soube. Uma obra de Saramago, enquanto "pseudo ser vivo" ou com "gente dentro" tem que me raptar, prender-me, não me deixar sair de dentro das suas páginas. Fazer de mim um refém, e só me libertar no final da leitura... mesmo ao chegar à última página. Aí, o "Eu" leitor que se mantém refém, liberta-se da "gente que a obra transporta dentro" e segue o seu caminho.
Mas segue um caminho que se faz caminhando, conjuntamente com mais uma família"

Rui Santos
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sexta-feira, 1 de abril de 2016

"«De la estatua a la piedra», una guía para leer a José Saramago escrita por el propio autor" Editorial Alfaguara (18/06/2014)


Para consulta, aqui o link,
"De la estatua a la piedra es un recorrido que José Saramago hizo de su trayectoria literaria. En él reflexiona sobre el oficio de escribir y sobre la transformación que experimentó su narrativa: a partir de Ensayo sobre la ceguera «me di cuenta de que había estado describiendo estatuas. Tuve que entender el mundo nuevo que se me presentaba al abandonar la superficie y pasar al interior de la piedra». En esta guía, al texto de José Saramago le acompaña una introducción de Pilar del Río, un epílogo de Fernando Gómez Aguilera y las primeras páginas de todos sus libros."

"Hoy queremos recordar a José Saramago y lo hacemos con esta guía de lectura gratuita en edición digital que contiene el texto «De la estatua a la piedra. El autor se explica», en el que José Saramago reflexiona sobre su trayectoria literaria, además de una introducción de Pilar del Río, un epílogo de Fernando Gómez Aguilera y las primeras páginas de sus libros."

Descargar gratis, aqui 

Por qué «De la estatua a la piedra»

Pilar del Río

"En abril de 1998 la Universidad italiana de Turín congregó a un grupo de profesores de diversas nacionalidades con el propósito de analizar la obra de José Saramago, quien, pese al pudor que sentía cuando se hablaba de él, asistió como alumno disciplinado a las diversas sesiones, oyó las ponencias a veces asombrado ante el caudal de informaciones que los profesores manejaban sobre sus libros, otras divertido por las atribuciones de que era objeto, otras disconforme con ciertas simplificaciones reductoras, o con exageraciones que consideraba fuera de lugar. En cualquier caso el congreso se celebró en un ambiente extraordinario de pasión por la literatura y celebración de la amistad. Al final estaba prevista la intervención del autor, que optó por no leer ninguna comunicación, tampoco quiso impartir una lección magistral; simplemente, de forma coloquial, fue reflexionando sobre su obra, motivado por algunas ideas lanzadas por los ponentes y dejándose llevar por la música del encuentro, la afabilidad y la inteligencia concitada. Ahí tendría que haber acabado todo, pero no fue así porque hay momentos que deben quedar registrados. Cuando el congreso se clausuró y cada participante volvió a su país y a su casa, en Turín se quedaron los profesores Pablo Luis Ávila y Giancarlo Depretis que decidieron transcribir la sesión en la que José Saramago había reflexionado sobre el oficio de escribir y su trayectoria personal de forma tan íntima como gráfica, y editar luego esas palabras en forma de libro. Así, vio la luz en Italia La estatua y la piedra.

Pasó el tiempo, José Saramago siguió profundizando en la intuición que había tenido en Turín y ofreciendo nuevas novelas que, en el fondo, son ensayos con personajes. Tras el paréntesis que supuso la recepción del Premio Nobel de Literatura y los compromisos posteriores, en el 2000 publicó La caverna, más tarde El hombre duplicado, luego Ensayo sobre la ceguera y en ésas estaba cuando la editorial española le solicitó una actualización de la conferencia de Turín, que finalmente sería editada en 2010. José Saramago volvió a leer la transcripción de los textos, corrigió, añadió, confirmó. Al revisar la traducción española añadió a la ya gráfica imagen de La estatua y la piedra un elemento que haría más comprensible aún el sentido de sus palabras y de su trayectoria literaria: De la estatua a la piedra. Sin embargo, esa anotación, hecha de su puño y letra, se perdió en los vericuetos de la comunicación electrónica, y el libro, tanto en España como después en Portugal, salió obedeciendo el modelo de Italia. Hoy, por fin, se recupera en español la intuición literaria que José Saramago tuvo en Italia: De la estatua a la piedra, una guía para leer a José Saramago.

¿Por qué «intuición»? Porque el escritor que en estas páginas se define como un autor desprogramado no llegó a la conclusión de que algo había cambiado en su forma de abordar la escritura desde la reflexión sistemática, no hizo un alto en el camino para elaborar un diagnóstico de sus modos y sus pretensiones, sino que de forma natural, mientras iba trabajando, observaba que el punto de fuga se le imponía urgiéndole de tal manera que no dejaba espacio para recrearse en algo que no fuera la exigencia de la idea central. Así, sus libros se fueron desnudando, cada vez se hacían más sobrios sin perder la belleza del tiempo en que creía que para explicarse debía narrar lo que veía y también lo que se escondía en los pliegues de las formas. Tras la intuición de Turín supo que lo que le interesaba de verdad era describir el interior de la piedra, en la certeza de que de esta manera las grandes cuestiones podrían ser acometidas y, tal vez, desveladas. Meses antes de morir, José Saramago escribió Caín, una novela sorprendente, línea recta y ficción pura, que recorre aspectos fundamentales de la Biblia narrados con la ambición de que nada quede por decir. El final de ese libro podría ser el final de la trayectoria del escritor José Saramago: «La historia ha acabado, no habrá nada más que contar».

O sí: porque siempre se podrá leer en verano lo que se descubrió en invierno, o en la noche volver a sentir el palpitar de las palabras que durante el día ocuparon al lector. Siempre habrá un abordaje distinto y es bien seguro que habiendo conocido la metáfora de la estatua y la piedra —es decir, tras caminar por las páginas de este libro con José Saramago—, otras perspectivas se evidenciarán que harán más luminoso el espacio compartido.

Decía José Saramago que era necesario tratar con cuidado los libros porque llevan una persona dentro, el autor. Este libro es casa habitada, y de forma superlativa, por el autor. Con él están sus dudas y sus perplejidades, sus desvelos y también la íntima satisfacción que produce ver cómo la obra crece junto al ser humano que un día decidió escribir para comprender y para ser querido. Acogerá también al lector, y eso es lo que a José Saramago se le olvidó decir: que los libros están habitados por los lectores que, como él, leen para comprender, para no estar solos, para recibir respeto. Al final, un libro —sea de ficción, ensayo, poesía— es un compromiso entre dos personas, un matrimonio que puede ser feliz o no. Al encuentro de Turín, hace ya tanto, José Saramago llegó sin condiciones, sincero y abierto. Ahora, querido amigo, se producirá otro encuentro. Piense que es el mapa de la vida literaria de José Saramago lo que va a recorrer y será en compañía. Tal vez sienta algún que otro escalofrío durante la lectura. No importa: ocurre siempre en los momentos de amor y éste es uno de ellos."

quarta-feira, 29 de abril de 2015

A pedra, seu interior e o caminho da descoberta ou lucidez... em Raul Brandão e José Saramago

(...) "A pedra depois de talhada é uma expressão. Entro na catedral. Silêncio e um cheirinho a floresta apodrecida. As lajes estão gastas de um lado pelos passos dos vivos, do outro pelo contacto dos mortos. Tudo aqui gira em torno da mesma ideia. A pedra esboroa-se, mas eu contemplo-a viva, com um povo de estátuas em cima, com um povo de mortos em baixo. Nos alicerces uma geração, outra geração, todos apodrecendo juntos na mesma terra misturada e revolvida. A parte exterior é maravilhosa, a parte subterrânea e mais maravilhosa ainda. É a única raiz que a conserva intacta." (...)
em "Húmus" de Raul Brandão, publicado em 1917

Existe aqui um paralelo, na interpretação e busca da lucidez. A "pedra", como elemento exterior, material e matéria, mas também, o que protege o "interior".

(...) "Com este livro terminou a estátua. A partir de "O Evangelho segundo Jesus Cristo", e isto sei-o agora que o tempo passou, começou outro período da minha vida de escritor, no qual desenvolvi novos trabalhos com novos horizontes literários, dispondo portanto de elementos de juízo suficientes para afirmar com plena convicção que houve uma mudança importante no meu ofício de escrever. Não falo da qualidade, falo de perspectiva. É como se desde o "Manual de Pintura e Caligrafia" até a "O Evangelho segundo Jesus Cristo", durante catorze anos, me tivesse dedicado a descrever uma estátua. O que é a estátua? A estátua é a superfície da pedra, o resultado de tirar pedra da pedra. Descrever a estátua, o rosto, o gesto, as roupagens, a figura, é descrever o exterior da pedra, e essa descrição, metaforicamente, é o que encontramos nos romances a que me referi até agora. Quando terminei "O Evangelho" ainda não sabia que até então tinha andado a descrever estátuas. Tive de entender o novo mundo que se me apresentava ao abandonar a superfície da pedra e passar para o seu interior, e isso aconteceu com "Ensaio sobre a Cegueira". Percebi, então, que alguma coisa tinha terminado na minha vida de escritor e que algo diferente estava a começar." (...)
em "A estátua e a pedra" de José Saramago
Fundação José Saramago, 2013
Páginas 33 e 34

quinta-feira, 11 de dezembro de 2014

"Caim" ou a derradeira tentativa de humanizar a bondade



Em, "A Estátua e a Pedra"
Fundação José Saramago
Fernando Gómez Aguilera, ensaio complementar à obra, "o autor diante do reflexo da sua obra"
Páginas 57 a 59


(...) "A aparição de "Caim" em 2009 significou o regresso do autor ao tema da religião, encarado novamente de forma frontal; embora, nesta ocasião, situando-se no Antigo Testamento para ler literalmente e reescrever uma dezena de episódios extraídos do Génesis, do Êxodo e do Livro de Job, cuja característica comum é a violência e o absurdo lógico em que se sustentam. Confronta-se, pois. com um dos últimos grandes relatos vigentes esgrimindo o seu ateísmo anti-religioso, que o faz considerar a Bíblia um «manual de maus costumes», «um catálogo de crueldade». No final dos seus dias, regressa à literatura apetrechado do seu voltaireanismo mais radical, para combater a superstição e a irracionalidade do dogma e das crenças, que, na sua opinião, escravizam o homem, porque, no marco da fé, a felicidade repousa sobre a sua missão. Sai em defesa do livre arbítrio, do direito à liberdade individual e, diante do mito, esgrime lucidez e a razão como valores universais que protegem a dignidade humana, numa leitura alternativa, num dialogo crítico que recorre também ao riso irreverente, à sátira, para censurar um deus, fruto da criatividade humana, que, aos seus olhos, se comportava com modos arbitrários e soberbos, opressivos e cruéis. Saramago aceita e emprega a literatura como possibilidade de subversão do poder, como instrumento de pensamento e de rebeldia, de combate intelectual, apegado ao humanismo libertador que sempre orientou a sua visão do mundo." (...)



(...) "Caim conclui com uma «negação total» que, em boa medida, sintetiza a visão estratégica e desencantada do mundo que o acompanhou até ao final dos seus dias: «A terra está completamente corrompida e cheia de violências, só encontro nela corrupção, pois todos os seus habitantes seguiram caminhos errados, a maldade dos homens é grande, todos os seus pensamentos e desejos pendem sempre e unicamente para o mal, arrependo-me de ter criado o homem.» Inverter o sinal desse destino só podia estar nas nossas mãos. Daí que, para Saramago, fosse imprescindível uma revolução ética que, reivindicando o valor supremo da bondade, reconhecesse como  única prioridade o ser humano."

terça-feira, 9 de dezembro de 2014

Fernando Gómez Aguilera destapa um pouco de "A Viagem do Elefante"

(Imagem de João Amaral, "A Viagem do Elefante" em BD)



(...) "Depois para deixar para trás um período de hospitalização em Lanzarote, que coincidiu com a fase mais aguda da sua doença, no início de 2008, retomou a escrita entretanto interrompida de "A Viagem do Elefante". E regressaria à ficção alentando por uma atitude de plena liberdade, descosendo, uma vez mais, as costuras do género, com uma nouvelle abordada desde o seu interior, ratificando o papel desempenhado pelo majestático e libérrimo autor-narrador por quem Saramago se sentia tão encantado. O arranque do conto, que se desenvolveria com um declarado propósito simbólico, parte de uma passagem por Salzburbo, cuja universidade o escritor visitou, em 1999, para pronunciar uma conferência. No hotel onde estava alojado - o Zum Elefanem -, reparou um diferentes reproduções que representavam um elefante em plena viagem, pelas quais se interessou. Tomou assim contacto com a aventura do exótico animal que, no século XVI, havia viajado de Lisboa até  Viena, como presente do rei D. João III de Portugal o Arquiduque Maximiliano de Áustria pelo seu casamento com Maria de Habsburgo. Mas, sobretudo, impressionou-o o grotesco final do admirável e sofrido viajante: as suas patas convertidas em recipiente para sombrinhas. Adoptando intelectualmente a atitude de ensaísta, Saramago articulou o relato com a expressa vontade de penetrar na medula da literatura, numa das metáforas mais substantivas, a da viagem, e dar à luz o seu texto mais cervantino, detendo-se no prazer da literatura pela literatura, quando a palavra e a invenção se convertem em puro discurso autónomo sobre a nossa existência, pois, como ele próprio admitiria, «ao falar do elefante, falo da vida humana». Nada de estranhar, pois desse mesmo modo havia lido o grande livro das letras hispânicas, interpretando Dom Quixote nascia quando Alonso Quijano partia, quando verdadeiramente começava a sua viagem de liberdade. (...)
Com uma frescura tonificante, retoma a circunstância portuguesa, para além de se fixar em figuras concretas, para levar ao leitor um humor desinibido, por vezes burlesco, que serve de contraponto à épica melancolia do paquiderme, cujo discreto e terno heroísmo não o eximirá de um destino implacável, se exceptuarmos o poder redentor da literatura, porque, tal como indica Saramago na epígrafe que ilumina o sentido da narrativa, «sempre chegamos ao sítio aonde nos esperam». (...)

Em, "A Estátua e a Pedra"
Fundação José Saramago
Ensaio de Fernando Gómez Aguilera
Páginas 56 e 57

(Imagem da encenação da peça de teatro, baseada na obra, pela ACERT)

Quem é Alonso Quijano, referido por Fernando Gómez Aguilera?
Aqui uma breve explicação, via Wikipédia em http://es.wikipedia.org/wiki/Alonso_Quijano

(Iluminura de Dom Quixote e seu fiel escudeiro)


"Alonso Quijano era el auténtico nombre del hidalgo don Quijote, personaje ficticio principal en la novela Don Quijote de la Mancha. Su procedencia se desconoce. Familiarmente, en su aldea natal se le conocía por el nombre de Alonso Quijano, el Bueno.
El porqué del nombre
Investigadores españoles han encontrado documentos históricos que avalan la historia de 'Don Quijote de la Mancha' y de las personas reales en que se basó Miguel de Cervantes para crear su célebre novela. Según 'ABC', en 1581 Pedro de Villaseñor, amigo de Cervantes, y Francisco de Acuña, intentaron matarse a lanzazos en el camino que unía los municipios manchegos de El Toboso y Miguel Esteban.
A diario, Villaseñor y Acuña, coetáneos de Cervantes, iban vestidos como caballeros medievales, y el historiador Francisco Javier Escudero y la arqueóloga Isabel Sánchez Duque consideran que el célebre dramaturgo pudo conocer estos hechos y parodió con su novela una historia y personajes reales.
"Encontramos que los Acuña intentaron matar a los Villaseñor vestidos de caballeros, con todo el aparataje medieval, y nos dimos cuenta de que la historia de Don Quijote no es inventada, es real: es lo que hacían los enemigos de los Villaseñor contra ellos. Increíble pero cierto, está documentado", afirmó Escudero.
Pero en 1573, según textos del Archivo Histórico Nacional español, se produjo un intento de asesinato de otro Villaseñor, Diego, y aquí aparece un tercer personaje, Rodrigo Quijada, que fue procesado aquel año. A su apellido, Quijada, pudo añadir Cervantes un sufijo despectivo que derivó en Quijote.
Escudero explica que El Quijote es "una parodia, una burla" y teniendo en cuenta que no se escriben novelas para burlarse de amigos, Cervantes debió crearla para "ridiculizar" a los enemigos de los Villaseñor, amigos de una de las máximas figuras de la literatura española.
"Todavía estamos en la fase preliminar y puede aparecer mucho más, pero lo que parece evidente es que El Quijote está dedicado a burlarse de esos enemigos de los Villaseñor que, posiblemente, también sean enemigos de Cervantes o a quienes Cervantes consideraba enemigos", añadió el historiador.
Los investigadores han encontrado media docena de documentos de Rodrigo Quijada, en los que se le retrata como "un personaje muy polémico que estuvo muy mal visto en todos los pueblos de la zona", y que, según su biografía, se merecía el maltrato que se le da al Quijote en la novela.
Además, todos estos personajes confluyen en un entorno geográfico conocido por Cervantes."


quinta-feira, 27 de novembro de 2014

Fernando Gómes Aguillera dá uma "pincelada" no significado da metáfora de Saramago

... que através de parábolas sustentadas pela imaginação, compaixão e ironia, nos permite apreender continuamente uma realidade ilusória ...
(Anúncio e pequena interpretação da entrega do prémio Nobel, pela academia sueca)

(imagem do filme Blindness, baseado no "Ensaio sobre a Cegueira")

(...) «A metáfora é sempre a melhor forma de explicar as coisas». Saramago oferecia assim as chaves da atitude que orientava os seus propósitos: representar situações através de analogias para torná-las mais compreensíveis. A sua vocação ilustrada encontrava assim apoio numa linha de escrita alegórica que equipou romances de projecção simbólica, carregados de ideias e valores, capazes de perfilar conflitos capitais do nosso tempo até desenhar uma espécie de amplo friso civilizacional: a crise da razão (Ensaio sobre a Cegueira, 1995), a necessidade do outro (Todos os Nomes, 2001), as agressões do mercado (A Caverna, 2000), o problema da identidade (O Homem Duplicado, 2002), a deterioração da democracia (Ensaio sobre a Lucidez, 2004), e a morte e o amor redentor (As Intermitências da Morte, 2007). Levanta um universo literário sustentado por tramas que por norma se iniciam numa situação impossível, extravagante, uma anomalia desenvolvida convincentemente através de concatenações dedutivas e desdobramentos cartesianos, em contextos abstractos, despojados de precisões temporais e locais, recorrendo, para além disso, a um marcado esquematismo, estratégias que reforçam o sentido didáctico, o seu alcance de Parábola em que se fundem a metáfora e o ensino. (...)

Por Fernando Gómes Aguillera
em, "A Estátua e a Pedra"
Fundação José Saramago
Páginas 49 e 50

quarta-feira, 26 de novembro de 2014

Citador #12 - Visão da concepção simultaneísta do tempo


A concepção simultaneísta do tempo...

em "A Estátua e a Pedra"
Página 47, FJS

(...) «Uma ideia minha, que expresso de maneira nada científica, é que o tempo não é uma sucessão diacrónica, em que um acontecimento vem atrás do outro. O que acontece projecta-se numa imensa tela e tudo fica ao lado de tudo. Como se o homem de Cro-magnon estive colocado nessa tela ao lago do David de Miguel Ângelo. Para o autor não há passado nem futuro. O que vai ser já está a acontecer. Para este autor, ao escrever os livros, as coisas passam-se assim..»

Na visão de Fernando Gómez Aguillera, faz aqui um paralelo com Benedetto Croce.

«Com efeito para Saramago, tal como para Benedetto Crocce, «Toda a história é História contemporânea» e, partindo dessa orientação, alojou o romance na memória do passado: com o empenho de desentranhar a sua circunstância concreta.» (...)

"Benedetto Croce (Pescasseroli, 25 de fevereiro de 1866 - Nápoles, 20 de novembro de 1952) foi um historiador, escritor, filósofo e político italiano. Os seus escritos giram em torno de um largo espectro temático, sobretudo estética e teoria/filosofia da história. É considerado uma das personalidades mais importantes do liberalismo italiano no século XX."


terça-feira, 25 de novembro de 2014

"O Homem Duplicado" pelas palavras questionadas de José Saramago

Esta obra apresenta-se de uma complexidade filosófica reflexiva assaz assustadora e perplexa. Saramago, refere em "A Estátua e a Pedra", a propósito de "O Homem Duplicado", que continua a discussão sobre o papel do "outro", do "eu e o outro". Esse é o propósito e o fio condutor delineado e seguido. 
Porém, com a maturação das diversas leituras e incursões que fiz nesta obra, permito-me discorrer o seguinte, se bem que, com ou sem autoridade, suponho que com menos, mas senti este fervor de forma muito particular.
Para além do que o punho de Saramago discorreu e produziu, pergunto se poderei ter a possibilidade de fazer duas leituras diferentes? 
Se a mesma obra, pode ser lida, do ponto de vista do professor ou sob o prisma do actor? 
E, neste caso, ao mesmo tempo, a causa e a consequência que isto produz ou afecta o "outro observado" (dependendo da perspectiva, via Tertuliano ou via António Claro), que possa levar a uma justificação de um desenlace final diferente. 
Tertuliano Máximo Afonso, tem conhecimento da existência de um "seu outro", ou sua cópia. Com uma ânsia e incerteza de decisões, vai à procura de uma resposta para o fenómeno, mas não questiona sobre as repercussões que isto terá, ao dar-se a conhecer no seio da outra família. Quais as repercussões da sua acção, versus, a incerteza de não ter uma resposta que lhe satisfaça a curiosidade, e que assim lhe possa diminuir a identidade.
Em contraponto, e na visão de António Claro e da sua mulher, tiveram a possibilidade de não procurar mais, de não buscar a resolução deste episódio, quando questionaram - "o que será de nós quando descobrirmos o que tivermos de descobrir?" Aqui, e ao perseguirem, cada um, per si, tentaram satisfazer a sua curiosidade (particular em conflito com a geral), contrariando o primado da confiança, que o casal deveria ter como pilar principal da relação. 
Tudo se desmorona.
Tudo se revoluciona.
Tudo se precipita.
Alguém desencadeou, alguém continuou.
Ao entrarmos neste drama, como se de uma porta se tratasse e ao observámos todo o cenário (aqui imagino cada um dos leitores como se fosse uma nuvem pairando sobre o holofotes da acção), não é possível deixar de vestir uma, ou, a pele do outro. Ou seja, ao invés dos habituais consensos, em que existe um elemento diferenciador entre a causa e o efeito, que produzirá um bom ou um mau personagem; segundo o gosto, simpatia, ou intuição baseada nos próprios princípios do bem e do mal; aqui, dizia, é possível viver a razão de Tertuliano, ou a razão de António Claro. 
Em "O Homem Duplicado", sinto os acontecimentos afunilarem-se em duas direcções, visões possíveis ou planos. Como é possível, adjectivar o afunilamento que formula a razão de um sentido, ao inferir-se a possibilidade de duas vias?
A história pode ser contada, lida e vivida sob o prisma e razão de Tertuliano Máximo Afonso - este confrontado com uma realidade inesperada e que lhe irá testar a capacidade ou poder de decisão para a buscar/explicar. A outra perspectiva, a que circunscreve a vida de um casal estável, onde a bomba despoletada por Tertuliano Máximo Afonso, fará apresentar António Claro como cópia, numa visão possivelmente redutora, ladeado por uma mulher insegura (com a relação original versus cópia).
Eis, que quem chegou à descoberta em segundo lugar, é rotulado de cópia ou se coloca nessa posição. A visão é aterradora, o meu "eu" não é original, criado do ventre de uma mãe... serei um produto fabricado em série? 
António Claro e a esposa são confrontados, e ao principio interpretam como uma suposta brincadeira, vêm-se decididamente a caminhar para a imersão num conflito de verdades e mentiras, despoletado por um telefonema. Este telefonema, e o seguinte irão mudar para sempre a vida destes dois personagens. Poderiam ter parado. Poderiam ter ignorado. Poderiam racionalmente ter tomado a decisão de não caminhar em direcção  ao um caminho desconhecido. Mas não. A consciência do "eu social", de quem sou, ou do poder que posso exercer sobre o "outro" com quem interajo, abriu as portas do caos e da necessidade irracional de buscar a verdade. 
António Claro não consegue fugir à curiosidade, e depois, à tortura de ter um, não semelhante, mas um igual a si até ao ínfimo detalhe. O "outro" que se lhe apresentou, que se intrometeu na pacatez da sua vida, que destruiu o seu lar, deverá ser apagado da face da terra. Primeiro que existe um "outro", o que não se entende à luz da lei da vida, depois, por vingança, por ter ousado intrometer-se num castelo que não era o seu. 
Assim, li eu, sob a visão interrogativa de Tertuliano Máximo Afonso. 
Assim, também li, sob a visão reactiva de António Claro.
Para finalizar, deixo a transcrição do último capítulo da obra, justificando a forma como comecei: "Esta obra apresenta-se de uma complexidade filosófica reflexiva assaz assustadora e perplexa."
Seria Tertuliano Máximo Afonso, o original?



(Tertuliano Máximo Afonso, professor de história, vive o drama... Quem é ele? E "eu"?)

(António Claro, actor de cinema, vive o drama de conhecer o seu outro "eu" - Como é possível?)

"O enterro de António Claro foi daí a três dias. Helena e a mãe de Tertuliano
Máximo Afonso tinham ido representar os seus papéis, uma a prantear um filho que
não era seu, outra a fingir que o morto lhe era desconhecido. Ele havia ficado em
casa, a ler o livro sobre as antigas civilizações mesopotâmicas, capítulo dos arameus.
O telefone tocou. Sem pensar que poderia ser algum dos seus novos pais ou irmãos,
Tertuliano Máximo Afonso levantou o auscultador e disse, Estou. Do outro lado uma
voz igual à sua exclamou, Até que enfim. Tertuliano Máximo Afonso estremeceu,
nesta mesma cadeira deveria ter estado sentado António Claro na noite em que lhe
telefonou. Agora a conversação vai repetir-se, o tempo arrependeu-se e voltou para
trás. É o senhor Daniel Santa-Clara, perguntou a voz, Sim, sou eu, Andava há
semanas à sua procura, mas finalmente encontrei-o, Que deseja, Gostaria de me
encontrar pessoalmente consigo, Para quê, Deve ter reparado que as nossas vozes
são iguais, Parece-me notar uma certa semelhança, Semelhança, não, igualdade,
Como queira, Não é só nas vozes que somos parecidos, Não entendo, Qualquer
pessoa que nos visse juntos seria capaz de jurar que somos gémeos, Gémeos, Mais
que gémeos, iguais, Iguais, como, Iguais, simplesmente iguais, Acabemos com esta
conversa, tenho que fazer, Quer dizer que não acredita em mim, Não acredito em
impossíveis, Tem dois sinais no antebraço direito, um ao lado do outro, Tenho, Eu
também, Isso não prova nada, Tem uma cicatriz debaixo da rótula esquerda, Sim, Eu
também. Tertuliano Máximo Afonso respirou fundo, depois perguntou, Onde está,
Numa cabina telefónica não muito longe da sua casa, E onde posso encontrá-lo, Terá
de ser num sítio isolado, sem testemunhas, Evidentemente, não somos quaisquer
fenómenos de feira. A voz do outro lado sugeriu um parque na periferia da cidade e
Tertuliano Máximo Afonso disse que estava de acordo, Mas os carros não podem
entrar, observou, Melhor assim, disse a voz, É essa também a minha opinião, Há
uma parte de bosque depois do terceiro lago, espero-o aí, Talvez eu chegue primeiro,
Quando, Agora mesmo, dentro de uma hora, Muito bem, Muito bem, repetiu
Tertuliano Máximo Afonso pousando o telefone. Puxou uma folha de papel e
escreveu sem assinar, Voltarei. Depois foi ao quarto, abriu a gaveta onde estava a
pistola. Introduziu o carregador na coronha e transferiu um cartucho para a câmara.
Mudou de roupa, camisa lavada, gravata, calças, casaco, os sapatos melhores."

Último capítulo, assim termina recomeçando... quiça por mais vezes




(...) "O Homem Duplicado", uma história de dois homens em tudo idênticos que apresenta, uma vez mais, um tema recorrente no meu trabalho: o outro. Com a diferença de que o outro é, no aspecto físico, um mesmo, que o todo de um se repete no outro, como se estivessem diante de um espelho diferente dos espelhos que utilizamos. Aqui, o meu lado direito não é o lado esquerdo do espelho. Acreditamos estar a viver uma alucinação, a pior de todas, porque a pessoa que temos à nossa frente, sendo outro, e também a que nós mesmo somos." (...)

em, "A Estátua e a Pedra"
Fundação José Saramago
Página 41

(O Homem Duplicado - Trailer oficial)


Na Bibliografia activa, na página da Fundação José Saramago, uma breve menção à obra.

Tertuliano Máximo Afonso, professor de História no ensino secundário, «vive só e aborrece-se», «esteve casado e não se lembra do que o levou ao matrimónio, divorciou-se e agora não quer nem lembrar-se dos motivos por que se separou», à cadeira de História «vê-a ele desde há muito tempo como uma fadiga sem sentido e um começo sem fim». Uma noite, em casa, ao rever um filme na televisão, «levantou-se da cadeira, ajoelhou-se diante do televisor, a cara tão perto do ecrã quanto lhe permitia a visão, Sou eu, disse, e outra vez sentiu que se lhe eriçavam os pêlos do corpo»Depois desta inesperada descoberta, de um homem exactamente igual a si, Tertuliano Máximo Afonso, o que vive só e se aborrece, parte à descoberta desse outro homem. A empolgante história dessa busca, as surpreendentes circunstâncias do encontro, o seu dramático desfecho, constituem o corpo deste novo romance de José Saramago.

domingo, 23 de novembro de 2014

"A Caverna" de um centro comercial em construção, nasce uma obra filosófica...

A alegoria da Caverna de José Saramago, é inspirada na acelerada mutação da sociedade agrícola e mais rudimentar, numa vivência industrializada baseada na criação da produção em massa, intensiva, global e asfixiante, em que o homem enquanto ser social consome de foram viciada e dependente sem questionar.
Este espaço comercial em construção, à entrada da cidade de Lisboa (capital e alusão a uma metáfora superior no espaço e tempo de uma sociedade), pela sua brutal dimensão e oferta de produtos e serviços ao dispor dos visitantes, foi o mote para a reflexão que Saramago propôs construir.
A co-relação entre a alegoria proposta por José Saramago, com uma vincada índole consumista e política, da alienação do homem social aos ditames de interesses corporativos sobre as massas, faz a ponte com a milenar e original metáfora de Platão, na "República", "Livro VII" - "Alegoria da Caverna". 
Aqui, Platão, à luz da sociedade organizada da antiga Grécia, preocupava-se em teorizar sobre a "prisão" do ser humano, enquanto ser pensante e eventualmente auto-exilado em si. 
Platão conjuntamente com os seus discípulos, alerta e debate sobre a capacidade do homem de então, poder pensar por si e com os seus (outros) em comunidade. Pensar, discutir, propor, decidir e acima de tudo poder questionar. 
Saramago, adopta e assume este princípio de Platão (e outros seguidores, desde então até esta data, assumindo esta capacidade filosófica com muitas centenas de anos) e acrescenta à metáfora a consciência política e económica de Marx e Engels. O homem que sob o trabalho escravo, sob a miséria das relações laborais, perde a sua condição pessoal e social de independência; ao mesmo tempo, não questiona, não assume a ruptura em conjunto com os seus demais, e deixa-se subjugar.
Acima de tudo, "A Caverna" é o espelho da viciação do ser humano. 




(...) Um dia, à entrada de Lisboa, aonde regressava vindo do norte, vi, ao lado da estrada, um grande cartaz que anunciava a próxima abertura de um novo centro comercial. Imediatamente, a imaginação desenhou na minha mente uma escavação profunda, da qual se levantava um edifício de dimensões enormes, de muros potentes, como uma fortificação gigantesca. Acabava de nascer "A Caverna", que é a visão de um mundo possível, onde os seres humanos quererão habitar no interior dos mesmos espaços comerciais que lhes vendem o que necessitam ou creem necessitar. É uma metáfora da vida nos países desenvolvidos ou que, não o sendo, se enganam a si mesmos em virtude de uma prosperidade apenas aparente, e é também uma alegoria: "A Caverna" retoma o mito platónico e por isso a epígrafe que abre o livro e diz. «Que estranha cena descreves e que estranhos prisioneiros, São iguais a nós». O que "A Caverna" faz é perguntar ao leitor: 



«Seremos nós como os prisioneiros da Caverna de Platão que acreditavam que as sombras que se moviam na parede eram a realidade?
Estamos vivendo num mundo de ilusões?
Que temos feito do nosso sentido crítico, da nossa exigência ética, da nossa dignidade de seres pensantes»? (...)

em, "A Estátua e a Pedra"
Fundação José Saramago
Página 40


sábado, 22 de novembro de 2014

Citador #10 - em "Todos os Nomes"

Citador #10
da razão de "Todos os Nomes"
"A Estátua e a Pedra"
Fundação José Saramago
Página 38 e 39

(...) Desta história familiar nada passou ao romance, mas "Todos os Nomes" não existiria se eu não tivesse investigado os dados da breve vida do meu irmão Francisco. (...)


quarta-feira, 19 de novembro de 2014

Citador #7 - a desumanização do homem, a imposição da crueldade, a bestialidade

Citador #7
A desumanização do homem, a imposição da crueldade, a bestialidade



em, "A Estátua e a Pedra
Fundação José Saramago
Página 34

" Não somos capazes de reconhecer que foi o ser humano quem inventou algo tão alheio à natureza como a crueldade. Nenhum animal é cruel, nenhum animal tortura outro animal. Têm de seguir as leis impostas pela vontade de sobreviver, mas torturar e humilhar os seus semelhantes são invenções da razão humana."

Pinacoteca Nacional de Bolonha onde Saramago recolhe material para "O Evangelho segundo Jesus Cristo"

(...) O "Evangelho segundo Jesus Cristo", dizia, é o romance que gerou mais polémica e é a causa de ter mudado a minha residência de Lisboa para Lanzarote, em Espanha. É um livro que não projectei, porque jamais me havia passado pela cabeça escrever uma vida de Jesus, havendo tantas e sendo tão diferentes as interpretações que dessa vida se fizeram, destrutivas por vezes, ou, pelo contrário, obedecendo às imposições restritivas do dogma e da tradição." (...)



Atente-se, nestas anteriores palavras. Refere abertamente que a sua vida sofreu perturbações e mudanças após a publicação da obra (que o leva a deixar a vida normal e fixa em Lisboa, passando a habitar em Lanzarote), ao mesmo tempo que recorda a sua prévia reticência em abraçar a idealização e esquematização da sua interpretação da vida de Jesus.
Esta reticência, e porque ao tocar nela, com uma visão não alinhada, não seguidista, abalroando os dogmas e evidenciando o seu cepticismo perante a interpretação das diversas "escrituras", Saramago, comprou uma guerra.
É minha interpretação, que José Saramago teria a convicção de que a "Igreja", enquanto organização o ignoraria, desprezaria-o, ao mesmo tempo que alguns sectores mais radicais, quais defensores e cruzados, lançariam umas "alfinetadas" aqui e ali. A este propósito confidencia a José Carlos de Vasconcelos, que o livro é capaz de dar um editorial na Rádio Renascença.
Mas, talvez tenha sido apanhado de surpresa, ou não estivesse preparado para uma agressão e censura, perpetrada pelas mais altas figuras do "Estado" português.
Este "Estado" de origem Republicana e Laica, assumia ao mais alto nível que o "Evangelho segundo Jesus Cristo" seria um livro blasfemo, censurável pela sua visão desalinhada com o Vaticano e "bispos" de Lisboa. 
A história e repercussão que a mesma teve, é por demais conhecida, e Saramago refere que depois de muito se discutir esta questão... tudo ficaria na mesma. 
Ouso pensar, que pela sua cabeça, deverão ter ressoado estas palavras: «É tempo de dizer, um até já e fiquem a falar sozinhos...»
Prossegue.



(...) "Simplesmente, o homem põe e a circunstância dispõe e aqui está o que me impeliu a uma tarefa cuja complexidade ainda hoje me assusta: Estava em Sevilha, ia ao encontro de Pilar, minha mulher, e, atravessando a Praça da Campana em direcção à Rua Sierpes, li, ao longe num quiosque de jornais que mais tarde vim a saber era conhecido como o Quiosque de Curro, entre a confusão de jornais e revistas expostos numa lateral, e escrito num português do mais nítido que possa ver-se, estas palavras: «O Evangelho segundo Jesus Cristo». Olhei e segui em frente, atravessei a rua, e dez metros mais à frente, Rua Sierpes adentro, detive-me e disse a mim próprio que aquilo não era possível, que tal coisa não podia existir, de modo que voltei atrás para acabar por comprovar que nem em português, nem em espanhol, nem em italiano, nem em nenhuma outra língua do mundo estava a palavra «Evangelho», nem a palavra «Jesus», nem a palavra «Cristo» (...)
(...) Durante cerca de um ano andei com aquele pressentimento de livro, sentia que deveria ser o seguinte trabalho mas não encontrava a ponta do fio por onde lhe poderia pegar. E aconteceu que, passados meses, fui a Itália e na Pinacoteca de Bolonha, entrando na segunda ou na terceira sala à esquerda, de repente vi todos os pontos de apoio de que precisava para escrever o livro. Depois foi o tempo do trabalho, e o romance está aí e por aí circula.
Com este livro terminou a "estátua". A partir de "O Evangelho segundo Jesus Cristo", e isto sei-o agora que o tempo passou, começou outro período da minha vida de escritor. (...)
(...) Quando terminei "O Evangelho" ainda não sabia que até então tinha andado a escrever estátuas. Tive de entender o novo mundo que se me apresentava ao abandonar a superfície da pedra e passar para o seu interior, e isso aconteceu com o "Ensaio sobre a Cegueira". Percebi, então, que alguma coisa tinha terminado na minha vida de escritor e que algo diferente estava a começar. (...)

em, "A Estátua e a Pedra
Fundação José Saramago
Páginas 32 a 34


Brilhante menção à Pinacoteca Nazionale di Bologna, aqui o site em http://www.pinacotecabologna.beniculturali.it/, onde José Saramago, descobriu as diversas fontes para que pudesse pegar nas pontas do seu projecto.

"La Pinacoteca  
La Pinacoteca Nazionale di Bologna ha sede nella zona universitaria, nello stesso edificio storico che ospita l’Accademia di Belle Arti e la Soprintendenza per il Patrimonio Storico Artistico ed Etnoantropologico di Bologna, così da costituire un complesso dove si fondono esposizione, tutela, conservazione e studio del patrimonio storico artistico cittadino e regionale.
Con le sue trenta sale espositive, ed uno spazio adibito esclusivamente alle mostre temporanee ed alla attività didattica, la Pinacoteca, rinnovata ed adeguata agli standard europei, è oggi da annoverare tra le più moderne ed importanti Gallerie nazionali conosciute ed apprezzate all’estero.
Il suo patrimonio si è arricchito negli anni con nuove acquisizioni statali, lasciti e donazioni di privati che hanno completato il già vasto percorso artistico dell’arte emiliana che va dal XIII all’ inizio del XIX secolo."



"Ensaio sobre a Cegueira, Um Requiem pela Humanidade" de Jorge Salgueiro

(...) "Ensaio sobre a Cegueira" é a história de uma cegueira fulminante que ataca os habitantes de uma cidade. Poderia tratar-se de uma epidemia, de uma praga, isso não está explicado no livro nem importa, a única coisa que se diz é que a gente perde a visão. (...)
(...) Mas o autor crê que já estamos cegos com os olhos que temos, que não é necessário que nenhuma epidemia de cegueira venha a assolar a humanidade." (...)

em, "A Estátua e a Pedra
Fundação José Saramago
Páginas 34

(...) "O cão das lágrimas esgueirou-se pela escada 
acima, roçou como um sopro as saias da velha, que nem 
se apercebeu do perigo que acabara de passar por ela, e 
foi pôr-se ao lado da mulher do médico, donde anunciou 
aos ares a proeza cometida. A velha do primeiro andar, 
ouvindo ladrar com tamanha ferocidade, temeu, mas 
sabemos quão demasiado tarde, pela segurança da sua 
despensa, e gritou esticando o pescoço para cima, Esse 
cão tem de estar preso, não vá matar-me aí alguma 
galinha, Fique descansada, respondeu a mulher do 
médico, o cão não tem fome, já comeu, e nós vamo-nos 
embora agora mesmo, Agora, repetiu a velha, e houve na 
sua voz um quebramento como de pena, era como se 
estivesse a querer ser entendida de um modo muito 
diferente, por exemplo Vão-me deixar aqui sozinha, 
porém não pronunciou uma palavra mais, só aquele 
Agora que nem pedia resposta, os duros de coração 
também têm os seus desgostos, o desta mulher foi tal que 
depois não quis abrir a porta para despedir-se dos
desagradecidos a quem tinha dado passagem franca pela 
sua casa. Ouviu-os descer a escada, falavam uns com os 
outros, diziam, Cuidado, não tropeces, Põe a mão no meu 
ombro, Segura-te ao corrimão, são palavras de sempre, 
mas agora mais comuns neste mundo de cegos, o que lhe 
pareceu estranho foi ouvir uma das mulheres dizer, Aqui 
está tão escuro que não consigo ver, que a cegueira desta 
mulher não fosse branca já era, só por si, surpreendente, 
mas que ela não pudesse ver por estar escuro, que 
poderia isto significar. (...) 
Excerto do "Ensaio sobre a Cegueira"



Título: Ensaio sobre a Cegueira
Obra: Ensaio sobre a Cegueira
Compositor: Jorge Salgueiro
Intérprete Orquestra Sinfónica do Porto Casa da Música
Registo Áudio
Título Ensaio sobre a Cegueira
Tipo de Registo Áudio Música
Tipo de Suporte CD
Faixas 1-22
Número de Pistas 2
Duração 00:76:00
Intérpretes da Gravação Sara Belo (soprano), Sílvia Filipe (mezzo-soprano), Inês Homem de Melo Marques (voz de criança) Coros do Círculo Portuense de Ópera Orquestra Nacional do Porto Jorge Salgueiro (direcção)